En primera persona: reinauguración del Teatro Seminari

Esta nota es completamente atípica dentro de este espacio. La noticia en sí es que, tras un trabajo de remodelación y puesta a punto, se reinauguró el Teatro Tomas Seminari – Cine Italia en la localidad de Escobar, que data del año 1889 y corría riesgo de derrumbe. Pensamos mucho en cómo encarar la cobertura para que no sea una simple noticia y sacamos un conejo de la galera: decidimos mandar al evento a Ayi Turzi, que vivió toda la vida a unas pocas cuadras y pasó muchas tardes de su infancia y adolescencia dentro del edificio. El resultado es esta crónica en primera persona que de alguna manera podría ser universal en caso que todos tuviéramos la posibilidad de volver al lugar donde nos enamoramos del cine.

Foto: cortesía de la Municipalidad de Escobar.

No recuerdo exactamente cuál fue la primer película que vi en el Cine Italia. Yo estoy casi segura que fue o Chatrán o Masters of The Universe (que la amo, vengan de a uno). Mamá insiste en que fue Mortal Kombat, cuya proyección sí recuerdo, pero creo tener difusos recuerdos anteriores. Lo que sí tengo muy nítidos son los años en los que el Cine Italia estuvo cerrado. En vacaciones de invierno el Cine Teatro Girona abría sus puertas con propuestas infantiles. Recuerdo haber visto Manuelita y Pan Triste estando bastante grandecita para verlas, pero la gracia era ir al cine a ver lo que sea. El resto del año era una odisea. Había que ir al Village Pilar, lo que implicaba tomar dos colectivos de línea y bajar en un descampado en medio de Panamericana. Nunca supe si no sabíamos bajar o si la parada era efectivamente esa. Tuve una adolescencia con permisos bastante restringidos entonces aprovechaba cualquier visita a ese predio, a nivel de haber visto el bodrio de Godzilla dos veces en una semana. No sé si lo entendía en los mismos términos que lo hago hoy en día, pero sentía mucho la ausencia de una sala de cine en mi localidad.

Foto: cortesía de la Municipalidad de Escobar.

¿A qué apunta esta introducción? A la importancia de la existencia tanto de los cines como de los teatros como edificios en sí. Hoy hay miles de opciones para ver películas y también están proliferando servicios de streaming para el teatro, ¿pero qué mejor que ver estos espectáculos en aquellos espacios para los que fueron concebidos? Ahí radica el peso de la reinauguración de un cine teatro. Es devolver el teatro a las tablas y el cine a la pantalla. Es como cuando un acuario devuelve una ballena al mar: las cosas donde van. El vínculo con el arte se fortalece si se da en estos espacios especiales. Dudo que hubiera llorado 20 minutos abrazada a una silla ofuscadísima por el final de Pocahontas si la veía en el living de mi casa: ese día no me podían sacar de la sala.

Foto: cortesía de la Municipalidad de Escobar.

Podría contarles sobre el evento: conducido por Karina Mazzocco, con un discurso del intendente Ariel Sujarchuk, algunos cuadros del espectáculo de danza de Eleonora Cassano (que cuenta con tres funciones programadas y agotadas), la presencia de celebridades de la talla de Moria Casan, Dolores Barreiro y Ricky Maravilla. Es indudable que fue un evento de gran nivel que no deja de ser anecdótico al lado de lo que realmente va a perdurar: un espacio para poner al alcance de los vecinos cine y teatro, espectáculos que requerían el desplazamiento a otras localidades o incluso a Capital Federal.El predio que ocupa el teatro es enorme y está ubicado en una zona céntrica. Pensarlo como estacionamiento o demolerlo para construir un edificio eran opciones viables, pero se decidió apostar por la cultura. Y se apostó en grande: la remodelación edilicia quedó impecable y la calidad de imagen y sonido no tiene nada que envidiarle a las más reconocidas cadenas. Ahora a esperar lo fundamental: que el público acompañe. Y si los vecinos se enamoran del cine y del teatro, no me cabe duda que la sala va a estar llena siempre. Más allá de banderas políticas o partidismos, lo que nos queda es el resultado final. Cada vez que se abre o recupera un espacio cultural en una localidad nos volvemos más federales. Y ese es el país que queremos.

One Comment

  1. Karina Villalba

    Comentario de excelencia. Gracias por tu mirada. Espero al igual que vos, que el amor por el arte como por la identidad del espacio recuperado perdure y sea reconocido sin destacar ni pregonar egos .

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