20 años no es nada

Una noche mítica.

Como el recital de Spinetta y las Bandas Eternas, o Los Redonditos en Cemento, esas que todos dicen haber presenciado.

Yo estuve ahí.

Lunes 7 de agosto, en el cine Gaumont. Mientras afuera ponían bombas y la policía peleaba con algunos manifestantes, una sala gigantesca esperaba al público para pasar un clásico de culto en el formato más hogareño posible.

Una fila eterna, bajo la lluvia, eterna como la película que todos íbamos a ver.

550 almas. Un lunes. Lunes de lluvia.

Plaga Zombie cumplió 20 años. Una vida completa, una vida dedicada al cine, a contar historias, a hacer lo imposible con lo que se tiene a mano.

Pablo Parés, Hernán Saez, Sebastián Muñiz, Paulo Soria y Walter Cornás. Los artífices de Farsa Producciones, una productora de cine independiente que hace más de veinte años asombran al cine latinoamericano con innovación y huevo. Mucho huevo.

Y el 7 de agosto se celebraron esos huevos.

Foto: La cuarta pared

Recuerdo en la última Muere, Monstruo Muere (ese espacio hermoso en el Mandril donde se pasan películas clase B, se comen ricas empanadas y se toma birra barata) escuchar a tres de los cinco hermosos seres de Farsa discutiendo sobre qué hacer con la proyección de 20 años de Plaga Zombie. Se preguntaban si iría alguien, si no era repetido pasar de nuevo su primer largometraje, si sería un garrón no llegar a completar ni un sexto de las 600 butacas de la sala más grande del Gaumont.

Y fueron 550 personas. 50 se arrepintieron por la lluvia, seguramente.

Una fiesta de principio a final. Una fila de más de una cuadra bajo la lluvia (disculpen la repetición, pero todo tenía un halo mítico, como el gol de Palermo y el Diego tirándose de palomita al piso), en la entrada carteles de la película, una fotografía gigante con la que poder sacarse una foto y una instalación armada por el INCAA a todo culor con luces, uno se sentía en Cannes.

Cámaras y luces, entrevistando a la gente que iba, a los (ir)responsables de Farsa, a quien quiera contar qué significó está película seminal.

Foto: Juan Facundo Troncoso

Mientras un gatito adornaba la pantalla del cine, esperábamos todos a que entrara la gente para dar comienzo a la función. La gente no paraba de llegar. Era extraño mirar hacia atrás cada cinco minutos y no ver casi espacios vacíos.

Finalmente una de las personas del INCAA da la bienvenida (es fascinante encontrar ese aval del ente de cine nacional para esta película, se sentía como una gran batalla ganada) y Diego Curubeto da el speech inicial para darle play.

Antes de la película en cuestión, vimos un backstage de Filmatron (película de referencia sci-fi argentina que también está de festejo por sus diez años), uno de los primeros cortos de los chicos de Farsa (New York Cop, con los chicos como unos pequeñísimos protagonistas) y un backstage de Plaga Zombie que se realizó para sus diez primeros años.

Y finalmente, en 60fps, se proyectó en pantalla gigante la primer parte de la trilogía de zombies latinoamericanos por excelencia. Sin remasterizar, con un sonido en mono que rompía a cada rato y que convertía en más punk la música punk que sonaba.

¿Qué significa 60fps? Que el video era tipo VHS, con la calidad y el movimiento que tiene este formato. Nunca sabremos si la proyección fue realizada en VHS o no, todo forma parte de la leyenda. En palabras de Hernán Saez: “queríamos que se vea como lo que es, una película hecha por chicos en el patio de su casa”. Y todo fue fiesta…

Foto: La Cuarta Pared

A la salida, sonrisas, abrazos, algunos niños preguntando por los protagonistas, y la arenga necesaria para seguir el raid en una cervecería aledaña.

Frente al cine Gaumont, la sensación de haber sido partícipes de algo grande.

Y todos con una mirada cómplice que gritaba “yo estuve ahí”, cuando festejaron los 20 años de Plaga Zombie.

 

por Elian “El Pony” Aguilar

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