#33mdqfest: In Fabric

Competencia internacional

In Fabric

REINO UNIDO – UK, 2018 118’

Dirección: Peter Strickland

Intérpretes: Marianne Jean-Baptiste, Hayley Squires, Leo Bill, Gwendoline Christie

Un vestido rojo, del que no sabemos casi nada, es el verdadero protagonista de esta película. Pero, ¿qué tendriamos que saber de un vestido? Pues en este caso lo mismo que de cualquier personaje de carne y hueso: sus motivaciones, objetivos e historia. ¡Pero es un vestido! Claro, pero no cualquier vestido: es un hermoso vestido de seda que a pesar de su talle 36 calza perfecto en cada cuerpo que lo viste, y se mueve por su cuenta, pareciendo estar obsesionado con destruir a todas las personas que lo poseen. Y si, sería básico para que la trama sea coherente entonces entender por qué hace lo que hace…pero Strickland nunca lo cuenta hasta el final (antes hay una especie de ritual que nos genera más dudas que respuestas) y sin embargo la propuesta funciona desde el minuto cero.

Puede considerarse que la película se divide en dos partes, ambas articuladas por la presencia tanto del vestido como de la misteriosa venderora que lo ofrece con ahínco en la tienda donde está a la venta. ¿Qué es esa tienda en realidad? ¿Por qué la vendedora se viste, se peina y habla de esa manera? ¿Quién es el anciano que pulula la tienda y ella parece consultarle todo? Nunca lo sabemos y, al igual que las motivaciones del vestido, no necesitamos saberlo.

Ademas de lo narrativo, la propuesta tiene otro gran caballito de batalla: el aspecto visual. Plagada de colores fuertes con predominancia del rojo, con contrastes entre fondo y figura colocados de modo estratégico cuando la trama lo amerita y sin miedo a jugar con texturas (incluso ochentosas), desenfoques y superposiciones, remite a las películas de terror italianas de los 60 y los 70, pero no homenajeándolas ni parodiándolas de modo directo, sino apropiándose del lenguaje y usándolo para reforzar su propio código visual.

Tal como dijeron en su presentación en la sala (casi llena) del Auditorium, es una película de medianoche. La película que alquilarían en VHS los protagonistas de una cinta de terror noventosa para ver comiendo pochoclo en un pijama party antes que el asesino serial que los acecha los destripe.

LO MEJOR: La incertidumbre que se traduce en tensión minuto a minuto y se refuerza con una identidad visual muy marcada.

LO PEOR: La segunda mitad se hace un poco larga. Sentimos que da vueltas sobre cosas que creíamos resueltas, pero habiéndola visto podemos asegurar que hay que ser pacientes: la última escena lo resignifica todo.

por Ayi Turzi

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