“Los extraños: Cacería nocturna”: Los tiempos han cambiado

La secuela del inesperado éxito de 2008 era una de los proyectos cinematográficos de terror más esperados y prolongados de los últimos tiempos. Finalmente, tras diez años de espera, Los extraños: Cacería Nocturna  (The Strangers. Prey at night, 2018) vio la luz, y el resultado puede no ser el esperado.

Recordemos. Los extraños (The Strangers, 2008) sorprendió por su tratamiento frío y crudo de un slasher que apuntaba a la verosimilitud (apuntaba al típico cartelito “Basada en hechos reales”), al no saber qué fue realmente lo que sucedió con aquella pareja víctima desaparecida, y al no otorgarle ningún tipo de justificación para la comisión de los asesinatos a cargo de estos tres ignotos enmascarados. Lograba incomodarnos y que sufriéramos a la par de las víctimas desamparadas, en esta suerte de Funny Games (1996) menos ideológica y más potente.
Los extraños: Cacería Nocturna vuelve a decirnos que está  basada en hechos reales, sólo que esta vez, la verosimilitud no es el punto  más fuerte. Casi todos los elementos que hicieron famosa a su primera entrega han sido remplazados ahora por un tono más liviano, propio del terror estilo clase B, en un deliberado homenaje a las producciones baratas de los años ’80.La historia es tan básica como la anterior, sólo que con más personajes, potenciales víctimas. Una típica familia estadounidense, matrimonio con parejita de hijos, que evidencian claros problemas de relación entre sí, llegan a una zona de refugio de trailers, buscando a unos familiares que les darían asilo.
Como ya vimos en la primera escena, esos familiares fueron asesinados; y ahora los mismos enmascarados (que son los de la película anterior), acecharán a esta familia.
Nada se torna serio; los asesinos parecen inmortales; las  persecuciones son más abiertas; y hay varias escenas que fluctúan entre el error, la gracia ¿involuntaria?, y la falta de coherencia en el accionar de los personajes. Todo eso hace un combo en el que Los extraños: Cacería Nocturna no se toma en serio, y termina divirtiendo.
La saga de Los extraños pasó de Funny Games o Eden Lake (2008), a ser una de las secuelas graciosas de Martes 13, Sleepaway Camp (1983), o Maniac Cop (1988). Una vez pasado el shock, y entendido el nuevo juego, puede ser una experiencia disfrutable.

POR QUÉ HAY QUE VERLA

  • Si eras de los que hurgaban entre la góndola de terror del videoclub en los ’80 y parte de los ’90, buscando los títulos que no pasaban por las salas de cine, esta película te está llamando.
  • Crea un juego propio en el que no imita a su original, y vuelve a su favor todos los clichés y evidentes errores de continuidad y lógica que tiene.
  • Esperaste diez años por esta película. Sea como sea, querés verla.

POR QUÉ NO HAY QUE VERLA

  • No respeta los códigos de la saga. Lo decimos, se caga en Los extraños.
  • Los personajes no generan gran empatía, las actuaciones no ayudan en absoluto, y es increíble la cantidad de malas decisiones que toman.
  • Hay varias escenas que parecen una tomadura de pelo por lo notorio de los errores en la puesta.

FICHA

Título: Los extraños: Cacería Nocturna

Título original: The Strangers: Prey at night

Año: 2018

Duración: 85 minutos

Dirección: Johaness Roberts

Intérpretes: Christina Hendricks, Bailee Madison, Martin Henderson

por Fernando Sandro

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