Black Devil Doll From Hell: El muñeco de Bob Marley

La historia detrás de Black Devil Doll From Hell (1984) es mucho más interesante que la película en sí. Concebida originalmente para formar  parte de una antología llamada Tales From the QuadeaD Zone (1987), su guionista, Chester Novell Turner prefirió convertirla en su primer largometraje al ver el potencial que tenía la historia. Esta decisión generó que tardara tres años y medio en terminar el guion, mientras que la filmación a cargo del mismo Turner transcurrió durante varios años y con un presupuesto ínfimo de diez mil dólares los cuales fueron utilizados para pagarles a los actores que veían con desconfianza el proyecto, razones no les faltaban. A su vez este muñeco diabólico del infierno tan llamativo fue modelado para parecerse al músico Rick James y es uno de los motivos por los cuales se convirtió en una película de culto.

Turner consiguió un contrato de distribución con Hollywood Home Video  a la que años después culparía por haber recibido un trato para nada favorable. Esto dio paso a la clásica historia que se ha repetido miles veces en el mundo del cine, la película que es exitosa y el director que recibe un cuarto de lo que está facturando.

En este caso cuando Black Devil Doll From Hell salió directo a VHS y fue un rotundo éxito. El contrato que había hecho Turner con Hollywood home video era que por cada copia recibiría seis dólares, pero la distribuidora nunca le dijo cuántas habían, esto sumado a que le editaron toda la película y le cambiaron la banda sonora termino generando el enojo del director. Pero la historia terminó con un extraño final feliz ya que muchos años después la película fue adquirida por la universidad de Yale para estar en sus archivos cinematográficos.

¿Pero de qué trata Black Devil Doll From Hell? Una mujer religiosa llamada Helen Black (interpretada por Shirley J. Jones) está determinada a mantenerse lejos del sexo hasta el matrimonio hasta que adquiere un muñeco de una extraña tienda que está vivo y con el cual va a tener relaciones sexuales. 

Si ya con la trama se imaginan que se van a encontrar con algo bizarro esperen a verla. Más allá de la calidad visual que es nula, se trata de una película pobre en todo sentido, donde se nota que el director no supo aprovechar el presupuesto. Hay un desnivel en la narración y el ritmo que atenta en contra y que la convierte en una experiencia entre tortuosa y graciosa porque, y hay que aceptarlo, las escenas de sexo entre la protagonista y el muñeco son tan delirantes que uno no puede creer que esto haya tenido éxito en su momento y que hoy sea de culto. Por otro lado se convierte en una comedia involuntaria sobre todo cuando el muñeco le dice Bitch a Helen, o cuando suena la espantosa banda sonora hecha en un teclado que no coincide con las escenas. Aunque el muñeco con rastas logra generar algo de incomodidad por el solo hecho mover los ojos, algo hay que reconocerle a esta película.

Atreverse es la palabra justa para Black Devil Doll From Hell, algunos podrán encontrar un gran exponente de sábado a la noche, otros sentirán que perdieron una hora de su vida, lo que es innegable es que se trata de una experiencia que hay que vivir sí o sí.

Por Santi Gonzalez

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