Capitana Marvel: cinco puntos que SI…y cinco que NO

Carol Danvers, tapa de nuestro número 34 próximamente en tu kiosco amigo, llegó ayer a las salas locales, y como era de esperarse, están todos hablando de ella. Ayi Turzi te propone un recorrido sencillo y sintético: lo bueno y lo malo de la película en cinco breves enunciados.

LO MALO:

La abundancia: cuenta muchísimas cosas, lo cual no es malo en si (para nada), el problema es que lo hace con un ritmo que por momentos se vuelve anodino y te puede aburrir.

Los efectos: quizás en concordancia con recrear una atmósfera noventosa (no lo sabremos nunca), los efectos se ven un paso menos realistas que los que habíamos visto en filmes recientes del mismo estudio. Los maquillajes de los skrulls se ven raros (esa es la palabra, RAROS) y el CGI se siente por momentos falto de texturas.

La previa: por algunas declaraciones de Brie Larson se intuía que íbamos a estar ante una especie de manifiesto feminista. No es así de ninguna manera: es la historia de una mujer que se hace fuerte, rodeada de otras mujeres fuertes, pero no toma partido ni intenta aleccionar de modo explícito.

La capitana: Larson no termina de convencer. Se la ve divertida en los pases de comedia pero incómoda o insegura en las escenas de acción o de “poner cara de heroína”.

Los malos: ya a esta altura quizás tenemos que reconocer a los villanos endebles como una marca registrada de este universo y no tanto como un error. No nos esperábamos a un mega malo, y no lo tuvimos, pero a la vez estamos un poco acostumbrados a que se falle en ese punto.

 

LO BUENO

El gato: Goose (digámosle gato aunque pertenece a otra raza) no llega a robarse la película, pero es uno de los personajes que tiene un arco de desarrollo más interesante. Lo digo en serio, eh. Además de su ternura, por supuesto.

Postcréditos: La primer escena postcréditos la conecta de modo directo con Avengers End Game y te pone la piel de gallina, a pesar de ser una situación muy pequeña (como toda escena post créditos, claro).

La primera: DC le saca la delantera en este sentido con Wonder Woman, pero más vale tarde que nunca: es la primera vez que una heroína protagoniza una película en el MCU. Aunque sea la vigésimo primera, no importa, el momento finalmente llegó.

La intensidad: Si bien nunca estás atornillado a la butaca con los pelos de punta preguntándote qué pasará, la curva de intensidad sube donde tiene que subir y afloja donde tiene que aflojar, es prolija en su desarrollo y no tiene baches ni distracciones significativas. Que el ritmo, como decíamos antes, sea aburrido, le juega en contra, pero no deja de ser coherente y bien lograda en su estructura.

Danvers ft. Fury: Samuel L. Jackson es un tipo que lo ponés a instalar un aire acondicionado o a jugar al squash y lo hace bien. Acá, además de componer a un Fury creíble y humano, logra una buena química con Larson, lo cual hace a los momentos en conjunto de las secuencias más memorables de la propuesta.

 

¿Ya la vieron? ¿La van a ver el finde? ¿Qué expectativas tienen? Como siempre, los leemos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *