CFyB en MarDel. Hoy: El tango del viudo y su espejo deformante.

La película chilena filmada en 1967 por Raúl Ruiz (y concluida en 2020 por su esposa, la cineasta Valeria Sarmiento) tuvo su estreno en el festival de Mar Del Plata luego de dejar buenas impresiones en Berlín.y Christian Costilla la vio y te cuenta todo.

Raúl Ruiz (1941-2011) es uno de los directores más influyentes dentro de la historia del cine chileno. Con un estilo creativo y surrealista, poco visto en su época, abarcó diversos géneros y duraciones a lo largo de su extensa filmografía en la que se destaca su fotografía y originalidad.

El tango del viudo y su espejo deformante fue una de sus primeras obras dentro del mundo de la dirección, y su primer largometraje. El material, que consta de 6 grabaciones individuales de 10 minutos, fue editado y modificado por quien fuera la esposa de Ruiz durante más de 40 años, la también cineasta Valeria Sarmiento. Este proceso no fue algo sencillo de realizar, ya que los metrajes no estaban editados ni contaban con audio.

“Lo que hicimos fue reducir la ficción a lo que encontramos y trabajar una banda sonora que fue difícil porque no teníamos los diálogos ni había guion. Con unas mujeres muy amables que nos ayudaron a leer los labios, pudimos reconstruir un poco los diálogos que podían existir, y después hubo que armarla como un mosaico” afirmó Sarmiento en una entrevista reciente.

El tango del viudo.

La película comienza con un hombre que deambula por su casa y que al llegar al baño encuentra el cadáver de su esposa, presuntamente luego de un suicidio. Tras el traumatizante escenario comienza a vivir el calvario de sobrellevar su pérdida o hundirse en la miseria por la muerte de su compañera de vida. Todo se complica cada vez más para nuestro protagonista gracias a las diversas apariciones de ésta como un espectro, el cual no lo deja ni a sol ni a sombra. Cada vez más ligado a estas apariciones, el hombre comienza a mimetizarse con la imagen de su esposa y los interrogantes son cada vez mayores, ¿será acaso un sentimiento de culpa o solamente su deseo de volver a verla con vida?

Llegados al teórico fin la película se guarda un as bajo la manga y nos comienza a mostrar la misma historia que vimos, pero rebobinándose para volver al principio. Dentro de este recurso narrativo podemos apreciar como cada escena tenía un significado al momento de ver el primer acto, pero otro totalmente distinto cuando es puesto en reversa.

Cabe recordar que El tango del viudo toma diversos conceptos e ideas del poema homónimo de Pablo Neruda. Sabiendo esto no es extraño encontrar gestos poéticos, juegos de palabras y otras realizaciones dentro del empalme de secuencias, planos o incluso su fotografía. Sin dudas una experiencia que los fanáticos de el gran director Raúl Ruiz, y del cine sudamericano en general, disfrutaran aun medio siglo después de su realización.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *