Daria Nicolodi (1950-2020) La madre de las lagrimas

Santiago Gonzalez se interna en la Italia de los giallos de Argento y nos cuenta quien fue Daria Nicolodi, quien falleció hace pocos días.

En Paura, la autobiografía de Dario Argento (recientemente editada en Argentina por Letra Sudaca) el director italiano cuenta como conocio a la que se convertiría en su musa. Mientras preparaba Deep Red (1975) el co-guionista Bernardino Zapponi le sugirió que hiciera un casting para la contraparte de David Hemmings. Para el personaje de Gianna, Argento había volcado mucho de sus días como periodista así como muchas de sus ambiciones. La candidata tenía una larga carrera y el director ya la había visto en otras películas. Argento cuenta que no recuerda en qué momento se enamoró de Daria Nicolodi pero ese amor logro traspasar la intimidad y su personaje en uno de los puntos fuertes de este clásico de Argento.

Si algo sobresale en las ocho películas que trabajaron juntos es su presencia. Sea como villana, como víctima o como protagonista Nicolodi fue más que el otro lado de Argento: Fue su musa.

Nacida en Florencia el 19 de Junio de 1950, Nicolodi empezó su carrera a principios de los setenta en distintos programas de televisión y en alguna que otra película. Su encuentro con Argento fue explosivo y sirvió para que juntos crearan una de las grandes películas de terror de todos los tiempos; Suspiria (1977) que estuvo parcialmente basada en algunas historias sobre brujería que la abuela de Daria le contaba en su infancia. Es irónico como una película creada en base del amor de dos personas haya logrado que la pareja se separara,  incluso más allá de haber gestado a Asia Argento (1975). Pero así es, cuando Nicolodi se enteró que no sería la protagonista de una historia que tenía mucho de su vida, termino quebrando a la pareja, aunque con ideas y venidas seguían juntos. Con el tiempo Nicolodi terminaría contando que Argento siempre buscaba formas de matarla en las películas.

La asociación con el maestro del terror  se extendió y Nicolodi se convirtió en la protagonista de la última película de Mario Bava, Shock (1977). Una historia de fantasmas y posesión en donde el inolvidable rostro de la actriz emerge de la oscuridad como así hicieron sus antecesoras en anteriores títulos del maestro italiano. También tuvo una interesante carrera como guionista, aunque a veces no apareciera su nombre, en títulos como Paganini horror y The black cat, ambas de 1989 y dirigidas por Luigi Cozzi, amigo de Dario Argento.

Lamentablemente más allá de alguna aparición en alguna serie y en la opera prima de Asia, Scarlett diva (2000) poco más se supo de ella. Lo último que hizo fue en el 2009 y luego su estrella se apagó, pero vivió en el corazón de todos los fans del terror, como se puede ver hoy en día en la remasterización de Suspiria donde aparece su nombre como guionista y gestora de una de las grandes cumbres del género.

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