Edge of the axe: Bienvenidos al cine de Jose Ramon Larraz

Un suburbio de California del norte, un asesino enmascarado y un parejita de adolescentes que chatean por un primitivo chat de computadoras son parte de Edge of the axe (Al filo del hacha) un slasher de finales de los ochenta dirigido por Josè Ramòn Larraz (1929-1973) director cuyo cine hay que reivindicar. Larraz quien comenzó su carrera en el mundo del comic, filmo sus primeras películas a principios de los setenta en Inglaterra, país al cual había escapado debido a la dictadura del general Franco. Fue en ese país, en donde luego de algunas películas fallidas como Emma, puertas adentro,  dirigió dos clásicos de culto (aunque él siempre dijo que había que sacarle la t a esa palabra) Synthoms y Vampyres, ambas de 1974. Ya caída al dictadura de Franco y aprovechando la era del destape en el cine español Larraz volvió y dirigió películas de toda índole, destacándose sobre todo Los ritos sexuales del diablo (1982), pero el cine de género, con el que había logrado el reconocimiento internacional, lo volvió a llamar y a fines de la década se despachó con tres películas en la cual Edge of the axe seguramente sea la más recordada.

Unos de los elementos más notables de esta película es que a pesar de que se trata de una producción de bajo presupuesto, y de que se filmó en la época en la que el slasher estaba desapareciendo su director logra convertirla en un exponente superior a lo que se venía produciendo. Esto tiene que ver con que Larraz era un artesanomás que competente y profesional que, aunque estaba lejos de su mejor momento, aun sabía cómo conseguir una escena de suspenso que a la vez fuera visualmente interesante. Muchas de estas escenas tienen ecos del cine de Dario Argento, sobre todo por el uso de la paleta colores y en algunas elecciones en la puesta en escena durante los sangrientos asesinatos. Si bien Larraz en más de una ocasión declaro que no le gustaba ver cuerpos cercenados lo cierto es que en Edge of the axe hay un sucesión de planos de cadáveres realmente grotescos que logran generar impacto gracias al excelente trabajo en los efectos especiales. Pero lo que realmente los convierten en memorables tiene que ver con cómo filma las escenas de crímenes. No se regodea en el gore y las tripas sino que filma la violencia con planos abiertos y sin cortes lo cual termina logrando un efecto aún más perturbador, como si no hubiera un truco y viéramos un asesinato en vivo y en directo.

A su vez el escapar a los convencionalismos de este sub-género la película gana. No están los personajes adolescentes típicos de este tipo de propuestas, el villano ataca a adultos, e incluso los dos jóvenes protagonistas viven una historia de amor naive e inocente. En ese sentido el asesino está más cerca del Michael Myers de Halloween, que del Jason de la saga de Viernes 13, que de hecho use una máscara blanca sin ningún rasgo humano confirma esto, así como tambien que la mayoría de la acción se centre en día a día de una comunidad americana, lo cual habla de un director que sabía lo que estaba haciendo.

También es destacable como esta película sirve como una burbuja del tiempo. Como muchas co-producciones europeas suele haber una exacerbación de la cultura americana, como si quisieran demostrar algo que no son, o tal vez por presión del lado americano. Lo cierto es que en Edge of the axe, hay afiches de películas famosas, los personajes toman coca-cola, usan remeras con inscripciones de bandas y hay incontables escenas de ellos conduciendo. Pero lo que más se suele remarcar, y que teniendo en cuenta da la idea de ser una película adelantada en su época, es como los jóvenes protagonistas chatean por un sistema primitivo de messenger en una computadora que hoy en día ya es obsoleta a la vez que el resto de los personajes alrededor ven a la tecnología como una moda que no tiene ningún propósito ni futuro. Más allá de lo anecdótico el uso de la computadora tiene su justificación en la cínica vuelta de tuerca que demuestra que Larraz estaba en contra del típico final feliz que lo acerca más sensibilidad europea, en especial con el cine giallo el cual es una de las tantas influencias de esta película.

Al ser una co-produccion entre España y Estados Unidos el reparto es una mezcla de actores, la mayoría se tratan de rostros olvidables, pero para los fanáticos del genero les llamara la atención la breve aparición de Jack Taylor, actor emblema del cine fantástico español. No es el único, lo acompaña Patty Shepard quien también tuvo una larga carrera en el fantaterror, sobre todo en varias producciones del actor y director Paul Naschy.

Según entrevistas Larraz consideraba a Edge of the axe como su peor película, pero la siguiente Deadly manor (1990) es mucho peor, incluso muchos entusiastas del genero coinciden con esta apreciación al punto de que la ven como el punto más bajo de su carrera. Queda en claro igual que Edge of the axe, a pesar de tratarse de una buena propuesta, no entra entre los mejores trabajos de este director español. Su estreno en Estados Unidos paso sin pena ni gloria, en Argentina jamás tuvo un estreno y solo se podía conseguir una copia en algún videoclubs especializados. Pero como pasa con muchas peliculas de culto su reedición en formato blu ray hizo que hoy en día se pueda ver y disfrutar lo que tenía Larraz para ofrecerle al público.

por Santiago Gonzalez

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