El unicornio azul no se anda con vueltas: Papá Noel debe morir

Es posible que, como les pasó a ellos, la idea de un violento mercenario siendo acompañado por un adorable unicornio azul les parezca un poco rara en un principio, y pateen la serie para verla después. No cometan el mismo error que Jess Aran y Tato Lombardi: Happy! es una de las mejores series que no sabían que querían ver.

 

LA TRAMA

Nick Sax es un ex-policía caído en desgracia que ahora trabaja de mercenario para mafiosos. El muchacho está todo el tiempo borracho y drogado, y vive en un mundo de oscuridad, cinismo y (mucha) violencia. Es un personaje roto, sarcástico, desagradable: van a poder sentir lo mal que huele a través de la pantalla.

Mientras Nick está tiroteándose por ahí, vemos como Hailey, una adorable niña, es secuestrada por… Papá Noel. La única esperanza de Hailey es que su amigo imaginario, Happy, un burro-unicornio azul volador, encuentre a Nick y lo convenza para que la rescate. Simple.

EL TONO

Si habiendo dicho esto aun quedan dudas, vamos a ser claros: Happy! es una de las series más locas que se van a encontrar. Esta serie de SYFY es una mezcla entre la violencia cómica de Tarantino, el humor ácido de Deadpool y el ritmo frenético de Crank. De hecho, uno de los creadores de Crank estuvo involucrado en esta serie, y se nota: todo está exagerado, empujado al máximo. ¿Se acuerdan de Jason Statham dándose con un desfibrilador e inyectándose adrenalina? Juegos de niños para Nick Sax.

Si la premisa es ya de por sí ridícula, el papel absolutamente demente de Christopher Meloni la lleva aún mas allá. Meloni es conocido principalmente por su papel en Law & Order: SVU (en donde hace de detective) pero si alguno conoce Surviving Jack sabe que el tipo tiene un muy buen timing cómico, especialmente con el sarcasmo. Encarnando a Nick Sax, Meloni combina esto dos personajes y se da un raquetazo de merca cada 5 minutos. Es realmente delirante, y redobla la apuesta capitulo a capitulo.

Y para equilibrar a un personaje así de desquiciado tenemos a Happy, tan adorable, infantil e inocente. La voz de Patton Oswalt (un genial comediante) le calza perfecto y él está muy bien utilizado: Happy no es un sidekick molesto, que esos que te dan ganas de matarlo por lo insoportables que son. Su inocencia es entendible, siendo el amigo imaginario de una niña, pero a medida que cosas horribles y violentas van pasando, Happy va evolucionando y madurando, pero siempre sin perder su esencia. Y el CGI está bien logrado, como para que no sea algo que distrae.

Happy! está basada en un comic del mismo nombre y a veces los encuadres, los sets y la corrección de color lo hacen ver como si estuviéramos viendo paneles de una historieta. El show cambia de tono rápidamente: acción, comedia, drama, thriller policial, secuencias oníricas y hasta gore por momentos, con una edición increíblemente bien ejecutada, que mantiene ritmo fluido y enfocado en la trama principal.

EL CORAZÓN

Pero no todo es violencia, sexo, drogas, asesinatos, mafia y, posiblemente, pedofilia. Porque si los personajes nos importaran poco y nada, a la larga, la trama perdería el impacto.

Nick Sax no es precisamente un tipo agradable. No es necesariamente valiente, ni tiene buena ética y tiene esa actitud de que todo le importa un carajo. Casi que ni siquiera entra en la categoría de antihéroe. Y al principio quizás cuesta empatizar con él. Pero a medida que (a través de flashbacks) vamos conociendo su pasado, nos vamos dando cuenta de que no es malo, sino un bruto querible. Lo que se le presenta en la historia es una chance de redención. Y uno termina tomándole cariño, aunque sea un cabronazo, justamente porque demuestra que, a pesar de todo, tiene un buen corazón, y esto es fundamental para entender que motiva sus decisiones.

CONCLUSIÓN

A pesar de su “concepto extraño”, si este estilo de humor violento es algo que les guste, esto sin dudas va a encantarles. Con 8 episodios, la serie tiene la longitud justa, sin demasiado relleno.

Lo mejor de la serie es la interacción entre Nick y Happy, la acción frenética bien alternada con momentos más emotivos, y el humor desopilante. A veces es bastante desagradable… pero en el buen sentido. Les recomendamos enormemente darle una chance, y les aseguramos que aburrirse es algo que no les va a pasar.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *