“Mimic: No sigas las voces”: Fantasmas en la pared

Que no, que esta película no tiene nada que ver con aquella de Guillermo Del Toro de 1998 y sus dos secuelas. Es asiática, sí, pero no es la Actividad Paranormal 0 de esa saga.
Esta segunda película de Jung Huh (Las escondidas) no cuenta con cucarachas antropomorfas mutantes gigantes, pertenece al subgénero de fantasmas, y a eso que tanto gusta al terror proveniente del continente amarillo, el drama con pinceladas de terror.
Directo desde Corea del Sur, cuenta la historia de una madre que deberá luchar contra el Tigre Jangsan, una criatura que captura a sus víctimas mediante la imitación de voces.
Todos los elementos típicos del terror asiático están ahí. Hay una familia disfuncional, una madre con una hija, otra niña, una maldición anclada al pasado y que tiene que ver con un ritual.
La historia avanza lenta y nos presenta a esta madre que deberá luchar contra sus propios demonios internos, y contra algo más tangible.
Cargada  de simbología, y con una leyenda tradicional coreana detrás, Mimic: No sigas las voces cumple su cometido sin innovar demasiado, casi nada.
Hace diez años, o un poco más, el J-Horror fue una novedad, con sus fantasmas femeninos de largos pelos morochos y ojos saltones. Pasó el tiempo y esas películas se acumularon. Aparecieron otras películas de terror asiático que refrescaron el panorama, como Invasión Zombie.
Mimic: No sigas las voces
, si bien no es japonesa, retrotrae a aquella costumbre de películas como Ringu, The Grudge  o Dark Water (con la que guarda alguna relación). Son dramas familiares, de tono pesado, dialogadas, y con terror dosificado. Ya no hay fantasmas femeninos de pelos largos, han sido reemplazados por hombres con pelos en la cara cual hongos y piel putrefacta; papas-patatas.
Otorga algunos buenos sobresaltos, pero lejos está de entregar algo nuevo bajo el sol.
¿POR QUÉ HAY QUE VERLA?

  • La historia se sigue con interés. La dosificación entre el drama y lo fantástico, es acertada.
  • Ofrece varias escenas de susto logradas.
  • Tenés tema de conversación con la vendedora, la próxima que vayas a comprarte una blusa con hilos dorados.

¿POR QUÉ NO HAY QUE VERLA?

  • No ofrece nada nuevo, su estilo atrasa, y a esta altura hay muchas películas iguales y mejores en diferentes plataformas.
  • Su tono dramático puede decepcionar a quienes busquen agilidad y buenas dosis de sangre.
  • No quiero decir que los asiáticos son parecidos entre sí, pero es muy difícil diferenciar a las dos nenitas.

FICHA

Título: Mimic: No sigas las voces

Título original: Jang-San-beom

Año: 2017

Duración: 100 Minutos

Dirección: Jung Huh

Intérpretes: Jin Heo, Jun Hyeok Lee, Hyuk-kwon Park

por Fernando Sandro

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