FlashBARSck: la primera edición del Rojo Sangre

Te contamos cómo nació uno de los primeros festivales fantástico y de terror de América Latina.

 

Buenos Aires, diciembre de 2000. El nuevo milenio recién comenzaba y se estaba gestando una de las cunas históricas del cine fantástico, bizarro y de terror argentino: el Festival Buenos Aires Rojo Sangre (BARS). Gabriel Schipani -aficionado al cine de terror, graduado de la carrera de dirección de cine y actual director del BARS- armó una breve proyección con el objetivo de mostrar lo que estaba sucediendo en la escena local.
Con mucho esfuerzo, Schipani consiguió una sala en el microcine de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA, un proyector, una fotocopiadora para hacer los programas y seleccionó las películas. En ese momento, consiguió más de 1.200 minutos para ver, de los cuales quedaron seleccionados 600.En esa primera edición, se proyectaron 5 largometrajes y 5 cortometrajes, entre los que estaban incluidos Plaga Zombie (de Farsa Producciones) y El planeta de los hippies (de Ernesto Aguilar). Este material circulaba en los circuitos under y sería la mecha para que muchos directores comiencen a filmar. El costo total del ciclo fue de $300, principalmente para el pago de impuestos, y asistieron 60 espectadores.
“La primera edición fue pequeña y modesta, pero confirmó la necesidad de crear un espacio para la difusión de ese cine que no se ve en ningún otro festival”, dice Pablo Sapere, programador del BARS desde 2001. Y agrega: “La propuesta fue hacer una pequeña bola de nieve y empujarla, siempre con la idea de que sumando todos los proyectos se podía conseguir algo más grande que cada parte individual”.Desde entonces, el BARS fue historia. No sólo por ser uno de los primeros festivales de América latina que proyectó cine de género, sino también por agrupar a fanáticos y realizadores que podían exhibir sus producciones.
“El BARS ayudó a aglutinar a los que estaban sueltos e invitó a otros a sumarse a la movida. Pero yo estoy convencido que fue la potencia y energía del movimiento del cine fantástico ultraindependiente lo que le dio fuerza al BARS y no al revés. Lo fundamental del festival fue asegurarles una pantalla a los realizadores para que mostraran su producción. Que tengan la perspectiva de que su película no iba terminar en un cajón o dando vuelta de oficina en oficina hasta que a algún hipotético distribuidor se le prenda la lamparita. También aportó para tener un objetivo, una fecha de cierre, un día para entregar la copia final y cortar con la lógica del work in progress permanente”, concluye Sapere.
Pero sobre todo, desde esa primera edición el BARS se convirtió en un encuentro de amigos, una cofradía de pasiones e intercambios y el lugar de encuentro anual ineludible para los fanáticos del cine fantástico, bizarro y de terror.


Ficha técnica del BARS 1
Fecha: 11, 12 y 13 de diciembre de 2000

Sede: Facultad de Ciencias Sociales, UBA [Parque Centenario]

Material programado: 5 cortometrajes, 5 largometrajes. 100% producción nacional.

Público: 60 espectadores

Películas destacadas: Plaga Zombie y El planeta de los hippies

 

por Carina Rodríguez

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