La reseña de la polema: Malvineitor

Malvineitor (Pablo Marini, 2017) supo ser una de las películas más esperadas del Buenos Aires Rojo Sangre aún sin revelar mucho de su trama. De hecho, lo único que se sabía es que Malvineitor (Vic Cicuta) es una leyenda viva en el campo de batalla de una segunda guerra de Malvinas que aún no sucedió. Y que la película indignaría a mucha gente, claro que sí. ¿Acaso no son argumentos suficientes para esperarla ansiosamente?

Uno de los principales puntos a favor de esta película es el nivel de delirio y sorpresa que maneja, entonces esta sinopsis va a ser bien amarreta para no arruinarle la expectativa a nadie. Imágenes de TV nos ponen en contexto: estamos en el año 2022, y Mauricio Macri es presidente vitalicio. Se desarrolla una segunda guerra de Malvinas para volver a ganar el respaldo de la gente. Al enfrentamiento con los ingleses, que cuentan con tecnología mucho más avanzada, se les suman las tribus originarias de la isla, que de un modo u otro se terminan viendo involucradas en el conflicto.

Lo primero a destacar es la forma en que el equipo de producción nos engaña terriblemente. Parece que viajaron al Amazonas o a algún lugar enorme y salvaje para grabar, y en realidad está todo hecho en la reserva ecológica que se ubica cerca de Ciudad Universitaria. Eso es cine en estado puro.

La historia es llevadera, entretenida y llena de giros inesperados. Los personajes se dividen por bandos: los ingleses, encabezados por Andres Borghi y Ariel Toronja; los argentinos, que además del mencionado Cicuta incluyen a Eduardo Peduto y Pablo Pinto; y los nativos, con Paul Divano y Ramón Caribe a la cabeza. Las actuaciones son muy buenas, y si bien el elenco principal se compone de figuras clásicas del cine independiente los vemos en papeles diferentes a lo que suelen hacer. Se nota que se divirtieron mucho en rodaje y se perciben cómodos en sus papeles, lo cual les da credibilidad, sobre todo en los momentos dramáticos, porque esta producción claramente no es en joda.

Si bien se trata de una película de guerra donde es inevitable caer en el tema político, no se sitúa absolutamente a favor ni en contra de nadie, bardea a todos por igual. Hay que ver cómo evoluciona el boca a boca y cómo la recibe el público, pero plantea un futuro tan absurdamente posible que más que generar polémica invita a reflexionar sobre la tan mentada “grieta”.

Con un muy buen trabajo de vestuario y de efectos visuales y con una musicalización sobresaliente, otra vez a cargo del ya casi prócer Pablo Fuu (Grasa, Mirada de Cristal), nos confirma que tanta espera valió la pena y que el premio del público con el que se alzó en la premiación del festival es absolutamente justo y merecido.

por Ayi Turzi

One Comment

Responder a Guillermo "Almirante" Brown Cancelar respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *