“Latidos en la oscuridad”: La casa equivocada

La segunda película como director del famoso productor Dean Devlin, Latidos en la oscuridad (Bad Samaritan, 2018) es un thriller con elementos de terror que logra salir a flote por su capacidad de no tomarse en serio.

 

El nombre de Dean Devlin debería asociarse de inmediato al más puro cine de entretenimiento. Es el productor de los tanques más conocidos dirigidos por el alemán yanquirizado Roland Emerich – Soldado Universal (Universal Soldier, 1992), Día de la independencia (Independence Day, 1996), Godzilla (1998), entre otras –; y el año pasado debutó como director con la delirante Geo Tormenta (Geostorm, 2017).
Para su segundo trabajo pone pie en el género de suspenso y el terror, pero no abandona su estilo ligero y divertido con reminiscencias del estilo clase B o directo a VHS.
En Latidos en la oscuridad dos delincuentes menores y jóvenes se dedican a robar casas ajenas desocupadas por pocas horas. En uno de esos robos se encuentran con una mujer maniatada, pero al huir y querer dar aviso a la policía  las cosas se complican. El dueño de la casa los perseguirá por toda la ciudad en busca de venganza, mientras ellos tratan de rescatar a la chica apresada.Devlin y el guionista Brandon Boyce – El aprendiz (Apt Pupil, 1998), El departamento (Wicker Park, 2004) – se encargan de plantear un escenario entretenido con diálogos imposibles y muchas escenas que atraviesan lo inverosímil, una importante carga de comedia y un ritmo narrativo totalmente desfasado. Sumado a un montaje ligero, casi videoclipero, y a una catarata de situaciones que nunca se detiene. Latidos en la oscuridad no tiene freno, y remplaza tensión por diversión.
David “Doctor Who” Tennant se divierte hacienda de un villano descontrolado, sádico y pétreo. Él, sin dudas, es lo mejor de esta película chiquita, sencilla, pero cumplidora.

POR QUÉ HAY QUE VERLA

  • Devlin es sinónimo de entretenimiento, y el guionista tiene el antecedente de una joya como El aprendiz.
  • Tiene el suficiente ritmo como para nunca aburrir y hacer que el tiempo pase volando.
  • David Tennant la descose como un villano sobreactuado, maniático, y con el rostro duro. Su personaje es todo en la película.

POR QUÉ NO HAY QUE VERLA

  • Es una propuesta menor que probablemente no tenga mayor trascendencia que la de pasar el rato.
  • Por ser un film con sadismo, el gore no abunda; y tampoco maneja demasiada tensión o suspenso.
  • La cantidad de situaciones inverosímiles y ridículas se cuentan por segundo. No es para rigurosos.

FICHA

Título: Latidos en la oscuridad

Título original: Bad Samaritan

Año: 2018

Duración: 115 minutos

Dirección: Deab Devlin

Intérpretes: David Tennant, Robert Sheeshan, Kerry Condon, Carlito Olivero

 

por Fernando Sandro

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