“Mi Amigo Hormiga”, una historia que se enfrenta a la pandemia

Sinopsis de la obra de teatro musical

Tras la confusa muerte de Renzo, su gran amigo, Julián se encierra en el cuarto sin entender qué fue lo que pasó. Es entonces cuando conoce a un nuevo amigo hormiga, «El Chili». El le enseñará a superar las dificultades y a conectarse con la vida.

Sinopsis de la serie

Julián sueña con hormigas y no comprende el significado de esos sueños, a tal punto de que ya no distingue qué es real y qué no. El encierro y la pandemia hicieron revivir viejos traumas que saldrán a la luz para ponerlo frente a frente con su inquietud: descubrir su verdadera identidad.

Mi Amigo Hormiga es la primera serie en rodarse en pandemia con los protocolos establecidos para la industria audiovisual en Argentina. Promete ser una serie que atrape a los adolescentes en la conocida franja de Coming of age. Se estima el estreno para el 2020 y aún no está confirmada la pantalla por dónde se emitirá.

Aldana Del Giudice habló con Diego Oria, el director, y comentó un poco sobre el proyecto.

Entrevista

¿Cómo surgió la idea? Veo que la trama tiene que ver con el contexto actual de pandemia

La idea de Mi amigo hormiga surge de una obra de teatro. Ya hace muchos años que me dedico a hacer obras de teatro musical. Sobre todo en Argentina, Latinoamérica y también España.

Surge de estar en una mesa familiar, en un almuerzo. Vi un huevo de Pascua, una tirita de huevo de Pascua, el hilito que rodea al huevo de Pascua y empecé a hacer una manualidad. Apareció como la forma de hormiga y me puse a pensar que sería interesante si una hormiga gigante se le apareciera en el cuarto alguien. Ahí se me disparó directamente La metamorfosis de kafka. Y justo esa noche fui a ver una obra de teatro para adultos, medio que no le encontraba una sinergia con lo que yo estaba pensando, y estaba viendo en simultáneo la serie Merlí. Entonces fueron tres o cuatro cosas las que me dispararon a hacer algo para jóvenes. Y desde ahí se me hiló lo que hice con el huevo de Pascua y con la serie Merlí . Ahí dije: “Bueno, hay que hacer algo para los adolescentes y que hable de sus problemáticas”.

Así surge la obra de teatro, que se hace en Mendoza, es declarada de interés cultural y este año se estrenaba en 15 ciudades en simultáneo con distintos directores y directoras. Pero bueno, la pandemia hizo que se pase el proyecto a lo que es la precuela de la obra de teatro para para poder hacerla en forma audiovisual.

¿Tomaste algunos recursos del contenido juvenil que viste?

Sí, sobre todo Merlí. También vi un poco más, desde lo argumental, de lo que hicieron con Elite. Ni hablar de las temáticas que tomaron en Sex Education y en 13 Reasons why.

¿Cuánto tardaron en escribir la serie?

La serie se sigue escribiendo hasta el día de hoy, son 10 episodios entre 15 y 20 minutos cada uno. Ya estamos rodando parte del siete, ocho y nueve. La semana que viene hacemos el diez.

Todo lo que es escaleta se escribió tres semanas antes del rodaje (toda la serie se filmará en un mes) y lo vamos escribiendo en simultáneo. Estoy escribiendo junto a un co guionista con el que venimos trabajando hace muchos años. Somos alumnos de la escuela Fernando Castets, Juan José Campanella y Aída Bortnik.

Este proyecto, por suerte, pudo ver la luz porque hemos intentado varias veces y siempre, por cuestiones de producción y demás, no podíamos llegar a desarrollarlo. Pero con Jeremías Magnaghi, que es con quien escribo, por suerte lo pudimos lograr.

¿Cómo fue el proceso de pre producción y ahora el rodaje con los protocolos?

La pre producción siempre fue muy austera porque somos una producción de guerrilla, pequeña pero con mucha fuerza.

Sobre todo nos enfocamos en conseguir los cuartos de cada uno y cada una de los protagonistas. La idea es que las locaciones tengan como una amplitud para que podamos ingresar no más de cinco personas por toma, que es lo que permite el protocolo según la distancia y el metraje. Así que, lo complicado era conseguir cuartos que parezcan chicos, pero que a la vez nosotros tengamos espacios para poder respetar esos protocolos.

Lo más complejo es el contacto físico entre los actores porque estamos acostumbrados a un abrazo, por ejemplo. Acá es como “bueno,no. La tocaste, va de vuelta”, hay que poner mucho ojo. En las escenas que sugieren algún contacto es cómo generás esa tensión sin que se toquen los artistas. Es complejo, pero un hermoso desafío.

¿Cómo fueron las audiciones?

Las audiciones fueron muy interesantes. Algunos de los chicos que estaban en la obra de teatro, que hicieron casting, ya habían quedado.

Para algunos de los personajes hicimos un casting online. Ahí yo les pasé las escenas a los actores y ellos nos mandaron su video. Sobre eso, decidimos y veíamos quién podría dar para cada rol. Pero, al tener ya confirmado el elenco de teatro, fue más sencillo. Los nuevos que se incorporaron por fuera la obra de teatro son cinco o seis y no fue tan arduo el proceso de audición.

¿Cómo fue el paso del escenario a las cámaras para los personajes?

Con los personajes, básicamente, nos quedamos con las historias y les armamos cruces que tengan que ver con cómo los adolescentes ven al mundo y cómo mundo ve a los adolescentes.

¿Tuvieron que cambiar cosas durante el rodaje por cuestión de protocolos?

Cambiamos un montón de cosas, Igual, al escribir pensando en los protocolos es más sencillo. Hay que tener en cuenta las distancias, los lugares, que los exteriores sean amplios, que se pueda respirar, todo con sanitizantes, todos con barbijos y cada uno con su alcohol en gel personal. Además, no hay cáterin compartido, cada uno trae su botella de agua. Son nuevos hábitos y la primera semana fue un poco difícil,pero después uno se acostumbra.

Al trabajar la música original con Jorge soldera, que es un gran compositor, y la coreografía del Negro Carrizo, tenemos algo muy potente. Junto a Federico Brunetti, con quien producimos la serie, también nos pusimos ese objetivo de tratar de ser exigentes con lo que podemos ser exigentes. Además, apostamos a una buen historia en un contexto en que el mundo está cambiando. Nosotros somos parte de ese mundo e intentamos dar un baño de luz.

¿Cuáles son los tópicos que trata Mi amigo hormiga?

Los tópicos de Mi amigo hormiga se fundamentan en tres pilares. El primero es poder expresar lo que uno siente, la adolescencia a veces nos hace encontrarnos en situaciones o en variables según contexto de no poder articular lo que sentimos y no entendernos. Entonces, se vuelve un poco difícil convivir con el mundo. Después, cómo expresar lo que uno siente en un contexto de pandemia y encierro se vuelve aún más fundamental. Estos chicos están en quinto año y pierden el viaje de egresados, la fiesta, lo que siempre se imaginaron. Ahí aparece esta cuestión de resignificarse frente a las adversidades. El tercer pilar va a ser como un fundamento poético en la serie, el ponerse en el lugar del otro. Hay que ponerse en el lugar del otro para para poder entender al otro, porque a veces juzgamos o entramos en algo más virulento que está ligado a las redes sociales y al qué dirán. Eso hace que lo positivo y lo negativo estén a la orden del día. Siempre, detrás de una historia o un comentario, hay una persona y una familia.

Creo que la serie no intenta hacer ninguna bajada de línea, ni mucho menos. Quiere mostrar realidades de adolescentes que están viviendo en un contexto determinado, con sus arcos argumentales y sus objetivos emocionales. De todas formas, el gran marco es comunicar que no estamos solos y que hay que ponerse en el lugar del otro.

La serie intenta generar alguna conciencia colectiva para que haya un mundo dearmonía.

¿Cuál es el desafío a la hora de realizar un proyecto de carácter juvenil? ¿Cuál es el trabajo que se hace para tratar la profundidad de los tópicos?

El desafío del proyecto infanto – juvenil, en este caso, es tratar de ser testigos y no querer bajar una línea. Queremos narrar desde una mirada real, sin artificialidad, desde lo que van a haciendo los personajes.

Antes de empezar la producción, el guion, la dirección y la artística, nos pusimos de acuerdo en que de la historia estaba trazada en miradas profundas. Tal vez no brillen en canciones y sean tapas de CDs, nuestro personajes jóvenes adolescentes, pero sí sean héroes anónimos, con pequeñas cuestiones de poder expresar lo que sienten.

¿Con qué mensaje te gustaría que se quede la gente?

Sobre todo el mensaje, yo creo que el arte viene de alguna manera a hacernos preguntas, no a respondernos. Como metamensaje, diría que, frente a los problemas siempre hay una oportunidad de entender de dónde vienen, puede que sea expresando lo que se siente.

Uno de los mayores errores como seres humanos es no poder comunicar a tiempo lo que sentimos. Creo que la serie muestra un poco eso: si no decís qué es lo que te pasa a tiempo, las cosas pueden ponerse un tanto peligrosas.

Ficha técnica

● Actúan: José Gimenez Zapiola (El Purre), Agustina Cabo, Manu Ramos,
Malena Ratner, Paula Rosen, Diego Alcala, Lucila Gandolfo y elenco.
● Guion: Diego Sebastián Oria & Jeremias Magnaghi
● Música Original: Jorge Soldera
● Arte y Diseño: Emiliano Paez
● Arte y Escenografía: Walli Valli
● Community Manager: Cindy Yu
● DF: Pedro Romero
● Edición: Florencia Nizzo
● Dirección: Diego Sebastián Oria
● Producción: Diego Sebastián Oria & Federico Brunetti
● Instagram: @miamigohormiga

Un comentario

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *