Neuquén y el western, de la mano

Cine Fantástico y Bizarro llegó a la ciudad de Neuquén, y Ayi Turzi pudo entrevistar a Javier Cea, productor de Bará Audiovisual que estudió en Buenos Aires y actualmente desarrolla Neuquinos a la carta, un programa de gastronomía y periodismo emitido por Canal 7 de Neuquén. La gente de Bará estuvo detrás de Érase una vez en la Patagonia, un western de época que sigue circulando por festivales. En esta nota nos amplía un poco el panorama sobre las producciones locales.

 

Cine fantástico y bizarro: Viendo los trabajos de la productora se dedican más a publicidad o videoclip. ¿Cómo es que llegan a hacer Erase una vez en la Patagonia?
Javier Cea: El proyecto surgió a través de un premio del INCAA. Se armo el mismo por un grupo de alumnos del I,U.P.A (Maxi Anriquez, el responsable de Bará, fue director y continuaba su cursada en dicha institución), los cuales no tenían experiencia en rodajes de trabajos de esa complejidad.
Erase una vez en la Patagonia es un trabajo que sirvió como disparador para que Bará Audiovisual decida apuntar a trabajos de ficción profesionales. Posteriormente a dicha película, comenzó a abrirse el camino hacia los videoclips y publicidades.

CFyB: ¿En el momento del rodaje pudieron cubrir todo con técnicos y proveedores locales o tuvieron que recurrir a otras localidades?
J.C.: En cuanto a los técnicos el 90% de ellos eran alumnos de la escuela de cine local (I.U.P.A.) que, además, fue su primera experiencia profesional en un proyecto de esta índole.
Con respecto a los proveedores, lo único que se consiguió en otra localidad fue el equipamiento de fotografía, la cual se trajo desde Capital Federal. En la ciudad de Neuquén hay muy pocos rental de equipos. Siempre que se proyecta realizar algún proyecto de largometraje, indudablemente hay que pensar que los equipos profesionales para cine están en Capital Federal.

CFyB:¿Cómo llegaron a los diseños de arte y vestuario finales?
J.C.:  El contexto de la película fue la época de los gauchos. La idea era trasladar un western a lo nuestro, a lo criollo. Por eso el planteo para vestuario y arte se diseño en base a esa época. También se tuvo que tener en cuenta el presupuesto que hubo, pero siempre buscando la mejor opción, logrando un equilibrio entre gastos y calidad.
La misión fue estudiar la historia de la provincia, anotando como se vestían, que consumían, que actividades realizaban los pobladores de la zona.

CFyB:¿Cómo fue la recepción y distribución de Erase una vez?
J.C.:  Hubo menciones especiales del municipio de Neuquén por el interés cultural que generó, pero se pudo proyectar muy poco. Si bien la difusión fue discreta, solo una localidad abrió su sala para poder proyectarla (cine de Chos Malal).
Este año decidimos poner más énfasis en su distribución, logrando participar en el festival de cine de I.U.P.A. (Gral. Roca, Río Negro), de la localidad de Cinco Saltos (Río Negro) y lo más reciente fue el premio al largometraje regional en el Festival de Cine Internacional de Neuquén (el pasado 3 de agosto).
En nuestra provincia no hay mucho apoyo para los proyectos audiovisuales, así que depende de uno mismo «ingeniarselas» de como llegar a las pantallas.

CFyB: ¿Tienen algún proyecto de ficción en proceso?
J.C.:  Todo el tiempo. No nos olvidamos de la misión de Bará: hacer ficciones. Para este semestre tenemos como objetivo grabar dos cortometrajes y a fin de año queremos estar en preproducción de un largometraje.
El mes pasado comenzamos con una prueba piloto de un ciclo itinerante de cortos llamado «Patagonia en cortos», en el cual reunimos varios cortometrajes de realizadores de Neuquén y Río Negro para que sean proyectados al público en un bar local (Cervería Árbol). Obtuvimos buenos resultados ya que nos acompañaron los directores de cada corto para lograr compartir experiencias y charlar sobre lo audiovisual con el público presente. Como mencioné anteriormente, por estos lados uno se la tiene que ingeniar para poder mostrar sus trabajos.

CFyB:¿Hay en la zona producción audiovisual (largometrajes, cortos o series) de género, realizadas de modo independiente?
J.C.: Hay de todo y de muy buena calidad. Quizás hayan más videoclips, o por lo menos he visto más de eso. Productoras audiovisuales no hay muchas, ya que estamos en tiempos difíciles, no está fácil llevar adelante un emprendimiento.
Mi opinión personal es que todo se puede hacer más ejecutable si trabajamos entre las productoras de acá, en forma asociada. De a poco se está generando un círculo entre productores y actores que empujan para que se lleven a cabo proyectos. Neuquén es una ciudad que de a poco va a empezar a acostumbrarse a ver mas trabajos audiovisuales en bares, teatros, espacios culturales…es cuestión de seguir adelante con esta linda pasión.

CFyB: ¿Hay en las producciones en general alguna impronta de mitos o leyendas urbanas locales?
J.C.: No, pero si hay algo que es muy lindo para mostrar de acá son los paisajes. Durante todo el año tenemos mucha diversidad de lugares para poder grabar lo que quieras.

CFyB: ¿Cómo es tu relación con el cine de género en general? ¿Tenés directores o películas favoritas?
J.C.: Gaspar Noé, Wong Kar Wai, Alfred Hitchcock, Adrián Caetano, Darío Argento, Damián Szifron, Martín Piroyansky… ¡Una lista inmensa!
Con el cine de género somos muy buenos espectadores, ¡jaja!. Nos inclinamos más a lo experimental, aunque salga una gran obra o un total desastre. Lo mezclamos al cine de género, mezclamos todo lo que nos gusta de eso y tratamos de ofrecer un producto que sea para un cierto público. No queremos convencer o tratar de hacer entender lo que nos gusta a los espectadores, nos gusta tener una impronta, que limite lo bizarro de lo ácido, lo convencional de lo «under».

CFyB:¿Cómo ven el panorama del cine nacional actualmente?
J.C.: En lo que refiere a producto final, lo único que podemos envidiarle a las grandes potencias es el amplio presupuesto con el que cuentan. En Argentina últimamente nos estamos acostumbrando a tener todos los años representantes en los grandes festivales y premios que se hacen en el mundo.
Estos últimos años, con los cambios en el INCAA y cada vez menos apoyo del gobierno para lo audiovisual, han generado un leve desaliento para armar proyectos. No quiero dar a entender de que las ganas no estén, pero la situación económica del país no ayuda mucho. La planificación de un proyecto ahora tiene más puntos a tener en cuenta, se cuida hasta el último centavo para poder llegar con el objetivo. La sensación es como que tenemos que hacer 6 pizzas con 100 gramos de harína. Pero a pesar de esas dificultades, los proyectos van a seguir apareciendo. Quizás no en gran cantidad. Por eso anteriormente comentaba que es muy importante las sociedades entre productoras, dejar de lado los egos y misterios, y apostar por desarrollar un producto de gran calidad.

 

Agradecemos a Javier por haber participado de esta entrevista y esperamos ansiosos que los chicos de Bará Audiovisual (y todos los neuquinos, claro) puedan concretar en breve sus próximos proyectos de ficción ¡los queremos ver!

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