Nieve, turismo y western: hacer cine en Bariloche

Seguimos descubriendo cómo se hace cine de género a lo largo del país. En esta oportunidad Ayi Turzi pudo conversar con Romina Coronel, quien se desempeña como productora en la localidad de Bariloche, actualmente trabajando en Lleno de ruido y dolor, un western de época que se desarrolla en nuestra Patagonia.

Cine Fantástico y Bizarro: ¿Cómo llegás a incorporarte a Lleno de ruido y dolor?
Romina Coronel: Lleno de ruido y dolor es una película que empieza a generarse hace casi 6 años, ganamos el concurso Raymundo Gleyzer y eso nos permitió aplicar al financiamiento del INCAA . Participo de esta película en el rol de Productora Ejecutiva desde el principio. Pude estar  presente en todas las etapas de su desarrollo lo cual me permitió involucrarme de una manera más completa con la película, incluso en su contenido artístico. Es una de las pocas ficciones que se han realizado en la Patagonia y desde la Patagonia en la historia de su producción, lo cual es importante destacar para bien y para mal.

CFyB: ¿Pudieron cubrir todas las necesidades de producción con proveedores / técnicos locales?
RC: Con nuestra productora de contenidos, Caprichos Visuales, siempre intentamos conformar los equipos con profesionales locales y proveedores de la zona. Para Lleno de ruido recurrimos si, a algunos rental de Buenos Aires ya que queríamos equipamiento que en la región no hay como la cámara, algunos equipos de iluminación, sonido y FX. El 80% de los técnicos viven en Bariloche y el 90% de los actores también, hicimos una apuesta fuerte a los profesionales locales y estamos muy conformes con esa decisión.

CFyB: ¿En qué etapa está actualmente la producción?
RC: Acabamos de terminar el rodaje de cinco semanas, fue un rodaje intenso por las características de la película: caballos, historia de época, disparos, explosiones, muchos actores. Ahora comienza el armado del primer corte para ver como juega todo esto en la historia que queremos contar.CFyB: ¿Cómo piensan manejar la distribución y la exhibición?
RC: Este es uno de los grandes temas del cine nacional y ni hablar del cine producido fuera del centro (Capital). Tenemos una gran expectativa al haber apostado al género western, creo que ahí está la clave de la estrategia que encararemos.

CFyB: ¿Cómo es tu relación con el cine? ¿Cómo llegas a convertirte en productora?
RC: La producción para nosotros es una necesidad que surge a partir de decidir producir audiovisual desde la región donde estamos. La autogestión te lleva a encarar estos roles, producir un largometraje de ficción es un desafío que me ha llevado un poco al límite pero el proyecto y los resultados creo que van a compensar el tremendo esfuerzo que significa esta película para nosotros. En otros proyectos soy directora y me gusta mucho trabajar en el desarrollo de ideas, compartimos los roles con mi socio Nacho Aguirre que es el director de Lleno de ruido y en otros proyectos él es el productor. Nos vamos pasando la pelota (de fuego) ya que producir desde acá es difícil.

CFyB: ¿Has participado en proyectos independientes de género?
RC: Este es el primer proyecto de género que encaramos. Pero no será el único, tenemos otros proyectos en desarrollo para seguir produciendo género en diversos formatos. El género te permite por un lado tener el respaldo de un código y por otro la libertad de experimentar tu propia mirada del mismo.CFyB: ¿Los rodajes se complican en alguna época del año por razones climáticas o turísticas?
RC: Bariloche tiene dos temas que tuvimos que tener muy en cuenta  para definir el momento de rodaje. El clima: de mayo a octubre rodar en exteriores es muy complicado, hace mucho frío el pronóstico es muy inestable, llueve o nieva casi todas las semanas. Esta película tiene un 50% de exteriores así que era un factor clave definir buenas fechas de rodaje. Por otro lado cuando el clima es más benévolo es en verano, de diciembre a febrero, pero en esa época el turismo está a pleno y es difícil conseguir proveedores, locaciones, alojamiento, etcétera. Así que marzo era el momento ideal para nosotros y dentro de todo tuvimos buen clima.CFyB: ¿En qué medida las leyendas urbanas o mitos locales aparecen en las producciones audiovisuales?
RC: Lleno de ruido está basada en hechos reales, las historias de bandoleros están presentes en la literatura histórica de la región y en los relatos de los habitantes. Por ejemplo realizando el scouting para la película nos encontramos con pobladores rurales que tenían diferentes versiones de lo que había sucedido en 1928 a partir de relatos familiares. Eso nos pareció algo muy interesante como fenómeno en sí mismo. Hay temáticas, mitos, leyendas, que atraviesan la producción audiovisual local (las historias de pioneros, el Nahuelito, historias vinculadas al bosque y la montaña) en algunos casos recurrentes en el imaginario audiovisual. Por mi lado lo que rescato es cómo son tomados o reinterpretados por cada realizador.

CFyB: ¿Hay algún elemento que se pueda identificar como característica de la producción local?
RC: Se suele producir mucho material documental en la región, pero últimamente vemos que la ficción esta empezado a ser algo posible en diversos formatos: series, series web, cortometrajes. Y desde lo temático, lo rural tiene un fuerte peso, encarado desde lo fantástico o desde lo histórico (más realista). Creo que se están empezando a producir audiovisuales con otra búsqueda y en eso tal vez la influencia de las diferentes plataformas a demanda tenga algo que ver.

CFyB: ¿Cómo se suele organizar la difusión zonalmente (muestras, festivales, cineclubs) y cómo podría mejorar?
RC: Este año se realiza la sexta edición del FAB – Festival Audiovisual de Bariloche, tal vez el festival con más continuidad de la Patagonia que incluya una convocatoria tan diversa.  Es una pantalla importante a nivel regional, además porque reúne a los realizadores por varios días permitiendo el intercambio y la posibilidad de contactarnos. Es un festival que conocemos bastante y que tomo como ejemplo porque tuvo un gran crecimiento de espectadores, las funciones son a sala llena. Eso habla del interés que genera a nivel regional el cine y las producciones locales.
Realmente hay muy pocas salas audiovisuales en las localidades de la región e incluso algunas producciones locales tienen pantalla en Buenos Aires y no en nuestra zona. Para poder revertir esta situación, más allá de los esfuerzos de organizaciones o grupos que se ocupan de generar espacios, es fundamental la voluntad política para fortalecer sobre todo la continuidad de la difusión a nivel zonal.Desde Cine Fantástico y Bizarro agradecemos a Romina por la predisposición y la buena onda a la hora de respondernos. Y a ustedes lectores, les pedimos que estén atentos a dos cosas: al Facebook de Lleno de ruido y dolor para estar al tanto de todas las novedades de la película, y a nuestra página para seguir en sintonía con la producción más federal de cine de género.

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