Night Killer: Fin de una era

Si ponen en el buscador Night killer (1990) les van a salir imágenes del villano de esta película y seguramente les píque la curiosidad por verla, ¿Y por qué no? Es uno de esos ejemplos de pelis para ver un sábado a la noche con amigos y cervezas.

Ese villano es una mezcla entre Freddy Krueger, el Nemesis de Resident Evil y hasta tiene un poquito de El vengador toxico. A simple viste se nota que la máscara es de látex, pero su comportamiento parece salido directamente de la fantasía. Aparece acá y allá, sabe dónde se esconden sus víctimas y sus garras son tan poderosas, y falsas, que pueden penetrar un estómago. Hay algo de extraño, de imposible en esta película que logra que queramos seguir viendo a este personaje.

¿Por qué pasa esto? Porque su director es Claudio Fragasso, infame por haber colaborado frecuentemente con Bruno Mattei en muchas películas de clase Z, entre ellas Zombie 3 (1988) que debe ser la más famosa de este dúo no dinámico. Night Killer es el punto de quiebre para ambos. Es la última película que harían juntos. Se podría decir que se termina una era.

¿De qué va la trama? Un asesino que acecha las playas de Virginia, deja viva a una de sus víctimas (Tara Buckman) solo para que el recuerdo del asalto la aterrorice. Mientras el criminal sigue haciendo sus fechorías un hombre con el que tuvo un altercado la secuestra, la encierra en un cuarto de hotel y la maltrata generando una relación extraña y enferma, ¿tendrá algo que ver este misterioso hombre con el asesino?

Como notaran la trama se acerca al típico thriller y en papeles lo es. Lo que pasa es que Fragasso es tan incompetente como director que la película se convierte en una cosa tan extraña que hay que ver para creer. En entrevistas el director comentaba que buscaba hacer una película que tuviera el suspenso de Halloween (1978), pero los productores no contentos con el material le pidieron a Bruno Mattei que dirigiera algunas escenas adicionales de asesinatos para generar un poco de acción. Al enterarse de esto Fragasso termino la relación con Mattei para siempre.

Lo irónico que esto es que esas escenas son lo mejor de la película. No es que sean buenas en términos técnicos, ni siquiera hay una diferencia de estilo entre directores. Lo que ocurre es que la historia es tan trillada y tan mal llevada que, sacando los asesinatos y algún momento de humor involuntario, es aburrida.

Night Killer es de principios de los noventa, pero parece salida de los setenta. No hay nada que muestre un cambio de época. Parece un mal capítulo de una serie de televisión norteamericana de esas producidas por Aaron Spelling y Leonard Goldberg en los setenta solo que con mujeres desnudas y sangre.  

Las actuaciones son otro párrafo aparte. Su protagonista Tara Buckman tenía cierto renombre por aparecer en dispares producciones para la televisión, los fans del terror capaz la recuerden por su fugar aparición en Silent Night, deadly night (1984) donde interpreta a la madre de Billy. Viendo esta película es entendible porque su carrera termino tan abruptamente. No es una actriz convincente, sus reacciones a ciertas situaciones lo demuestran y encima tiene que lidiar con que esta doblada.

Este es un problema que tiene que lidiar todos los actores, ningún es bueno pero al ser doblados termina volviendo aun peor. Si se fijan también hay cameos tanto de Fragasso como Mattei, aunque ocultándose la cara con unas gorras. Tal vez por vergüenza por este producto.

Una última cosa: En Italia Night killer se promociono, ¡como una secuela de The Texas chainsaw massacre! y su título fue Non apriete quella porta 3. Ver esta experiencia queda a merced de cada espectador. Están advertidos.

por Santiago Gonzalez

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