“No llores por mí, Inglaterra”: ¿La historia? ¡Esta!

El inefable Néstor Montalbano arremete con No llores por mí, Inglaterra (2018) una película histórica con un revisionismo muy particular.
Montalbano debutó en cine con el policial Cómplices (1998), pero es más conocido por ser el director del clásico de culto televisivo Todo X 2 pesos.
A esta altura, su apellido ya es una marca registrada de humor absurdo y disparatado, con títulos como Soy tu aventura (2003) y Pájaros volando (2010).
No llores por mí, Inglaterra es su apuesta más fuerte dentro de este estilo. Claramente hay una mayor producción (con las reservas del caso), y un guion que implica un hecho trascendental de nuestra historia.El fútbol atraviesa cada fibra de nuestro ser argentino. La vitoreada de la introducción al himno que se encara previo a los partidos de la selección, casi que remplazó a su composición original; y determinados futbolistas son catapultados más de una vez a la altura de próceres o deidades.
No es de extrañarse entonces que un suceso importantísimo en nuestra formación patriótica como las invasiones inglesas también se vea teñido por el deporte del balompié.
Gonzalo Heredia en el papel de Manolete, un empresario buscavida que representa distintos espectáculos, como la lucha libre, será quien nos guie a través de esta historia que verá a los seleccionados del virreinato (posteriormente seleccionado argentino) y el inglés como un Boca-River, literalmente.No llores por mí, Inglaterra es como aquellos especiales de los programas televisivos de sketchs, desde Peor es Nada, Good Show, Tres tristes tigres, Videomatch, o el propio Todo X 2 pesos, que con participaciones de famosos varios (acá podrán ver varios futbolistas reales) reversionaban humorísticamente la historia de nuestro país.
Mike Amigorena, Luciano Cáceres, y sobre todo Diego Capusotto y Mirta Busnelli, como comediantes natos, son los que más brillan en esta película. Mientras que Gonzalo Heredia, y Laura Fidalgo (que elonga en cámara el 90% de sus planos como co-protagonista) compensan con carisma la falta de talento interpretativo.
No llores por mí, Inglaterra debe tomarse como lo que es, una parodia que se ufana de ser berreta, de mostrar sus piolines, como lo fuese todo el ciclo Todo X 2 pesos (y todas las comedias de Montalbano en cine). Será desde ese ángulo que “se le perdonen” unos cromas muy notorios y precarios, diálogos acartonados, y los desniveles interpretativos mencionados (más los lógicos de incorporar a famosos no actores).
El mayor despliegue en puesta, fotografía y vestuario, quizás sea lo que confunda y nos haga pensar que estábamos ante una película de otra categoría.POR QUÉ HAY QUE VERLA:

  • Se burla en buena ley de nuestras costumbres y del modo en que nosotros mismos encaramos la defensa patriótica.
  • Como comedia paródica y deliberadamente “artesanal” en su armado de efectos, es muy graciosa y efectiva.
  • Hay buen despliegue de vestuario y puesta en escena, y cuenta con varios comediantes probados dando lo mejor de cada uno.

POR QUÉ NO HAY QUE VERLA:

  • Los escenarios en croma son notoriamente desprolijos, y alguno podría pensar si eran necesarios.
  • Hay un gran desnivel en las actuaciones.
  • El estilo Montalbano divide aguas, y no todos entienden este tipo de humor paródico, más abordando cuestiones histórico-patrióticas.

FICHA:

Título: No llores por mí, Inglaterra
Año: 2018
Duración: 90 minutos
Dirección: Néstor Montalbano
Intérpretes: Gonzalo Heredia, Mike Amigorena, Laura Fidalgo, Mirta Busnelli, Diego Capusotto, Luciano Cáceres.

por Fernando Sandro

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