No dormirás: el insomnio como herramienta actoral

No Dormirás (2018)

Dirección: Gustavo Hernández

Historia y guion: Juma Fodde

Duración: 90 minutos

Género: Thriller, horror, Drama

Con una propuesta enfocada con mayor efectividad en lo actoral y los trabajos en las áreas de arte y fotografía, veremos un thriller psicológico sobre el insomnio y el extremismo artístico.

El argumento:

La joven Bianca (Eva De Dominici), una actriz de teatro independiente, recibe una invitación para ser parte de una nueva obra experimental a cargo de la reconocida directora teatral Alma Böhm (Belén Rueda). Buscando cumplir su sueño, ella acepta y es llevada a vivir a un psiquiátrico abandonado, donde pasará por el proceso de no dormir 108 horas para alcanzar la mejor interpretación, según la metódica directora. Al ir alcanzado dicho tiempo de insomnio, se conectará con los espíritus que rondan el establecimiento y buscará una salida antes que lo macabro se apodere de ella.

Qué encontrarán en el cine:

Un guion con una premisa atractiva que toma demasiado tiempo en generar emociones, hay una interesante construcción de personajes y prolijidad en el lenguaje e información de la temática principal (el insomnio y sus padeceres tanto físicos como psicológicos). El argumento refleja una historia simple que busca la complejidad en los elementos fantásticos que la rodean. El problema surge en el ritmo, el cual se siente monótono (con algunos sustos esporádicos a través de los llamados jump scares) hasta llegar a los momentos cúlmines.
El trabajo más destacado se percibe en la locación, la cual funciona como un personaje más, con una ambientación acorde a la locura que busca transmitir. La fotografía complementa al arte con énfasis en los tonos fríos (paleta de azules), remarcando las transiciones al otro lado y generando tensión.
Las actuaciones demuestran el compromiso de los actores a la par de sus respectivos personajes. La joven Eva De Dominici desarrolla con solvencia la evolución de su personaje y demuestra que no es sólo una cara bonita; una impecable Belén Rueda dando una clase actoral; Eugenia Tobal aporta tanto que incluso se lamentan los lapsos que no está en pantalla; Juan Guilera y Natalia De Molina complementan correctamente.
La dirección cumple de manera sobria, que se destaca más en los planos enteros de los pasillos realzados visualmente por las áreas anteriormente nombradas.
Una película para apreciar más por sus actores y realización que por su historia. El espectador por momentos deberá esforzarse por no dormir y llegar así a un desenlace aceptable.

Qué aprendí con esta película:

  • Nada mejor que un baldazo de agua fría para despabilar.
  • ¿Ya nos volvimos locos? ¿Ya nos volvimos locos? ¿Ya nos volvimos locos? ¡Ya les dije que sí!
  • Esa pronunciación en español, siempre tan sensual.
  • Advertencia: si usted es actor no pruebe este método en su casa.

Datos curiosos:

  • La película es una co-producción Argentina, Española y Uruguaya (las argentinas Pampa Films y Gloriamundi Producciones; las españolas White Films AIE, Bowfinger International Pictures y Tandem Films; y la uruguaya Mother Superior).
  • Es el tercer largometraje del director Gustavo Hernández (La Casa Muda, 2010; Dios Local 2014).
  • Las locaciones fueron el Hogar Garrigos de Ciudad de Buenos Aires y las islas Canarias (España).
  • La actriz Belén Rueda ha trabajado en otras películas de género como El orfanato (2007) y Los Ojos de Julia (2010). En 2013 participó en la película Séptimo junto a Ricardo Darín.

por Gabriel Farisello

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