Peleas con katanas sobre motos: lo nuevo de Corea del Sur

La Villana (2017)

Título original: Ak-Nyeo

Dirección: Byung-gil Jung

Historia y guion: Byeong-sik Jung y Byung-gil Jung

Duración: 129 minutos

Género: Acción, bizarra (un poco)

Corea del Sur desembarca en nuestros cines con una producción que tiene un poco de todo, pero sin dejar de lado ese toque oriental que tanto nos fascina. ¿Alguien dijo persecución con Katanas sobre motos?

El argumento:

La joven Sook-hee (Ok-bin Kim) es una asesina altamente entrenada que luego de clamar venganza por su mentor es retenida en una intalación perteneciente a una organización secreta. Luego de un tiempo es puesta a prueba por dicha organización, quienes le otorgaran una supuesta libertad luego de cumplir rigurosas misiones. Todo llevará a la joven a desenvolverse en una serie de combates sangrientos y trastornos psicológicos que le harán dudar quién es el verdadero enemigo.

Qué encontrarán en el cine:

El trabajo de cámara es para remarcar, comenzando con un gran plano secuencia en cámara subjetiva (a lo Hardcore Hernry, 2015), luego pasando por movimientos laterales y giros con grúas complementados con un gran caudal de coreografías de combate. Lo más destacado es la escena que se puede apreciar en el tráiler donde se establece una persecución y combate con espadas sobre motocicletas a pura velocidad.
La fotografía cumple con su desafío de proponernos buena variedad de colores (fríos en su mayoría) y complementarse con los complicados movimientos de cámara en la secuencias de acción.
Un guion que se divide en varios actos: comienza a pura acción, luego drama, luego drama más profundo, luego romance, drama romántico y vuelve a cerrar con toda la acción. Los diálogos en general son flojos y propios más de una obra sobre-explicada de teatro. El accionar de los personajes funciona a pesar de no tener un objetivo claro y tiende a ser un poco forzado. El argumento se estanca en el medio del filme y tarda en agarrar nuevamente impulso para un cierre que es demasiado pronunciado.
Las actuaciones son prolijas y acordes al género. La actriz principal asume bien las partes dramáticas.
Una película que de ser más sintética y aprovechando sólo el género de acción funcionaría mejor, pero que al querer darle más dramatismo pierde mucho el eje y genera dispersiones. A mitad de camino, pero puede funcionar.

Qué aprendí con esta película:

  • La Kill Bill Coreana.
  • ¿Los orientales no tienen puntería, por eso tanto darle a las espadas?
  • Admito que en esta no son todos iguales.

Datos curiosos:

  • Cuarta película de Byung-gil Jung, director de Confesiones de un asesino (Nae-ga sal-in-beom-i-da, 2012).
  • Selección oficial largometrajes a concurso del Festival Sitges 2017.

por Gabriel Farisello

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