“Pesadilla en el infierno”: Casa de muñecas

Del mismo director de la película de culto Mártires (Martyrs, 2008), el francés Pascal Laugier, llega Pesadilla en el infierno (Incident in a Ghostland, 2018), una propuesta que se diferencia por su estética y sus claras influencias al terror clásico.
Si lo primero que vemos en una película es una placa en claro homenaje a H.P. Lovecraft, máximo autor de la literatura de terror, ya podemos imaginarnos hacia dónde se dirige el barco.
Pesadilla en el infierno tiene elementos de slasher, de giallo, de terror psicológico, e inspiraciones no solo en el autor de La llamada del Cthulhu (The Call of Cthulhu, 1928) – de quien tendremos alguna sorpresa – sino de mucho del terror de los años ’60 y ’70, y hasta de la propia Mártires.
Claramente, Laugier buscó en este, su cuarto largometraje, volver a las fuentes del terror clásico.La historia sigue a una madre, Pauline (Mylène Farmer) quien se muda junto a sus dos hijas adolescentes, Beth (Emilia Jones) y Vera (Taylor Hickson) a una casa alejada – ¿acaso nunca aprenden? – que alguna vez perteneció a una tía suya. Beth y Vera no tienen la mejor de las relaciones. Beth es introvertida, problemática, y desea ser autora de relatos de terror, admiradora de Lovecraft. Vera siente que su madre sólo pone atención en Beth. En la primer noche en la rupestre casa, son visitadas por asesinos, y… no se puede contar más.
Laugier creó un guion con muchas vueltas de tuerca, que juega con el espectador. Menos recurrente al gore que Mártires, pero con ciertas similitudes estéticas y de guion. Los golpes de efecto, de todo tipo, están a la hora del día. Pesadilla en el infierno apuesta a un terror diferente, que deja sus homenajes a flor de piel, y en base a ellos, construye un camino propio. Ofrece un buena dosis de sustos muy logrados, asesinos verosímiles, y un par de scream queens con las que no costará empatizar.POR QUÉ HAY QUE VERLA

  • Es una propuesta original, que vuelve al terror clásico, dentro de un mercado lleno de terror calcado.
  • Si bien genera un clima extraño, nos mantiene atrapado desde que empieza hasta el final.
  • Pueden pegar varios saltos en la butaca. Guarda con el pochoclo y la gaseosa.

POR QUÉ NO HAY QUE VERLA

  • No es la típica película de terror que se dirige directo a los bifes. Se toma su tiempo, y su segundo acto puede parecer algo lento.
  • Tiene varios giros narrativos que pueden llegar a perdernos si no estamos atentos.
  • Sus sustos son más bien clásicos, y algunos podrían esperar más gore extremo de su director.

FICHA

Título: Pesadilla en el infierno

Título original: Incident in a Ghostland/Ghostland

Año: 2018

Duración: 91 minutos

Dirección: Pascal Laugier

Intérpretes: Crystal Reed, Emilia Jones, Mylene Farmer, Taylor Hickson, Anastasia Pgillips, Kevin Power, Rob Archer, Marian Bernstein

por Fernando Sandro

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