Presagio: El escritor atormentado

Luego de haberse prestrenado en el BARS 2015, y obtener premios en Blood Window y Festival Nocturna, finalmente llega a las salas porteñas Presagio (2015), ópera prima de Matías Salinas que resulta una muy agradable sorpresa dentro del panorama de cine de género local.

 

Ya se sabe. Hacer cine de género en Argentina sigue siendo una tarea difícil. A Matías Salinas le llevó mucho esfuerzo concretar su ópera prima; por eso mismo, ver los resultados obtenidos con Presagio resulta aún más satisfactorios.
A contramano de muchas modas, Salinas plantea un thriller diferente, con secuencias oníricas, y un duelo actoral que nos mantiene aferrados a la butaca.

Camio (Javier Solis) acude a su psiquiatra (Carlos Piñeyro) para tratar un asunto que lo aqueja. Su esposa e hijo fallecieron en un accidente. Para paliar el dolor, intentó escribir una novela, pero rápidamente fue invadido por el bloqueo creativo.
Es así como aparece en su vida un extraño ser si rostro y completamente de negro, con un paraguas en la mano, que lo acosa para que termine de escribir aquella novela. Menuda tarea la del psiquiatra.

Presagio juega con flashbacks, va y viene, confunde, desoriente, y atrapa, hasta llegar a una conclusión que no da el knockout final y nos deja para el aplauso. Salinas plantea un juego onírico pesadillesco con mucho del cine de David Lynch y un manejo de la tensión superlativo.
Muchas veces no sabremos qué es lo que sucede delante nuestro, y sin embargo, la belleza de las imágenes con diferentes capas para los distintos climas, nos mantienen atentos, además de una historia que se va armando como un rompecabezas de muchas piezas.
Luego de un largo recorrido, Presagio llegó para poder ser apreciada como se debe, en una sala de cine. Salinas se muestra como un realizador inquieto, innovador, y con mucho para decir, desde el texto, y fundamentalmente desde la imagen. Bienvenidos al juego.

POR QUÉ HAY QUE VERLA

  • No apuesta a lo mismo de siempre. Se arriesga, y sale ganando
  • Una historia atrapante, con buen ritmo, que desorienta, y finalmente cierra perfecto.
  • Las secuencias oníricas son de un acabo envidiable. La figura del hombre del paraguas es un gran atractivo por sí mismo.

POR QUÉ NO HAY QUE VERLA

  • Si te gustan las propuestas básicas que no te desafían.
  • Si no querés entrar a un juego que implique deducción.
  • Si sólo te gusta el cine de grandes cáscaras vacías.

FICHA

Título: Presagio

Año: 2015

Duración: 86 minutos

Dirección: Matías Salinas

Intérpretes: Javier Solis, Carlos Piñeyro

por Fernando Sandro

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