Siesta y mitologia litoraleña: filmar en Entre Rios

En esta gira virtual entre Cine Fantástico y Bizarro y Buenos Aires Rojo Sangre Ayi Turzi llegó a Entre Rios, para hablar con la realizadora y productora Laura Sanchez Acosta quien, si bien actualmente reside en Buenos Aires, siempre regresa a su ciudad natal para rescatar temáticas locales.

 

Cine Fantástico y Bizarro: ¿Qué tiene de especial Entre Ríos que, a pesar de no vivir allá, siempre volvés para grabar?
Laura Sanchez Acosta: Entre Ríos es no solo el lugar donde más tiempo de mi vida viví, sino también el lugar que me formó mucho como la persona que soy ya que nací y fui criada en la ciudad de Concordia. Es inevitable que también como artista, no tenga una pregnancia hacia la cultura de mi región, lo cual no solo es por parte de vivir dicho folklore, sino también de grande encontrar una pasión hacia el mismo desde mi área de trabajo y dedicación que es el cine. La cultura mesopotámica es algo poco explorado en el género literario, y lo que hay es relativamente poco conocido, y ni hablar de esto mismo llevado al género cinematográfico. Si uno tuvo la suerte de conocer alguna de estas provincias, quizá pudo apreciar que el litoral tiene un mundo mitológico con sus propias reglas y maldiciones que solo habitan en los montes, selvas y arroyos de ese lugar, y no solo como entrerriana, sino también como fanática de los monstruos y el cine de terror fue una mezcla de militancia y amor lo que me lleva siempre a seguir contando historias de ese lugar, filmadas en ese lugar (creo que a todos nos molesta un poco la falta de verosimilitud cuando los acentos son falseados, vos que tajaí seguro me entendés).

CFyB: ¿Cómo fue la recepción, local e internacional, de Relicto, tu primer largometraje?
L.S.A.: Relicto fue algo sorprendente para todes les que formamos parte. Inicialmente fue pensada solo como tesis de grado para terminar mi carrera, un proyecto muy personal y experimental, ya que esta filmada muy al estilo del Dogma 95 y una estructura no muy clásica, y no pensábamos que por ahí pudiese llegar a mas que alguna proyección en algún festival. Pero nos alegró muchísimo tener tanta buena recepción, y desde tantos lugares distintos. Estrenamos en Mar del Plata que fue la prueba de fuego, y lo que más me quedó fueron las críticas de señoras grandes súper contentas con la película y niños de 13-14 años que se habían asustado (creo que eso es el mejor elogio que una película de terror puede recibir). De ahí fue una gira por varios festivales, encontrando muchísimas miradas y críticas, llegando el año pasado a poder estrenar en dos festivales de cine de género lo cual fue prueba de fuego dos, en el Buenos Aires Rojo Sangre y Mórbido (México). Mórbido fue de lo más loco (pero bien), gustó mucho y hasta fuimos invitades a una segunda muestra Mórbido en otra ciudad de México. También tuvimos el gusto de poder estrenarlo en el cine de Concordia, que fue una proyección hermosa, y si bien solo iba a ser una función, debido a la cantidad de gente, pusieron un par más.

CFyB: ¿Hay algún tipo de imaginario o paisaje recurrente en las producciones locales?
L.S.A.: La realidad es que Entre Ríos tiene una producción muy ecléctica, si bien somos varios cineastas, cada uno tiene un estilo bastante distinto. Claramente hay una predominancia del cine documental, político, de paisaje y rural (tenemos una influencia cultural muy grande de la escuela de Birri), pero en los últimos años han empezado a aparecer producciones de ficción varias, aunque creo que por la cantidad de producción me es difícil afirmar una recurrencia marcada hacia ningún tipo de imaginario/paisaje. En relación al cine de género, si bien he visto trabajaos hechos con la figura del pombero y un gran acercamiento a la mitología litoraleña, la mayoría eran realizadorxs de otras provincias y aún no he conocido a ningún colega entrerriano que trabaje el fantástico mesopotámico como su fuerte.

CFyB: ¿Por lo general, logran cubrir las necesidades de producción con proveedores y técnicos locales o llevan todo desde Buenos Aires?
L.S.A.: Actualmente la realidad es que no se puede cubrir al 100% las necesidades de producción. Especialmente la parte de recursos técnicos (luminarias, grips, cámaras). Si hay muchos técnicos y cineastas entrerrianos pero el panorama de vivir en alguna ciudad capital y volver a filmar es el más recurrente. En mis casos, casi siempre la mayoría de las personas que trabajan en set (especialmente los directores de área) viven en Buenos Aires y el cast estaba dividido de acuerdo a lo que el guión especificaba (porque en ambos proyectos hay personajes que son de Entre Ríos y otros que no)

CFyB: ¿Cómo es la distribución y exhibición local? Hay ciclos, muestras o festivales orientados a la producción nacional?
L.S.A.: La realidad es que la cultura del cine en el interior es muy poca, yo crecí casi sin cine hasta los 8 años que lograron reabrir el único cine de Concordia, y este es un panorama que se repite en casi todas las ciudades y pueblos. El cine como lugar físico es casi inexistente, por lo cual hay que apelar a distintos métodos no convencionales de distribución si realmente se quiere apostar a una exhibición en el plano local. Hay varios festivales en varias localidades, y si bien el público y la recepción es muy buena, ya que Entre Rios tiene un fuerte peso en la promoción cultural, desde mi experiencia es uno el que se tiene que mover y tocar la puerta y decir “hola tengo esto para mostrar” y a partir de ahí generar los espacios y situaciones para que eso suceda. Luego por el boca a boca quizá otras localidades se van enterando y así vas abriendo el abanico de lugares.

CFyB: ¿Se recibe algún fomento estatal al cine?
L.S.A.: Si bien esta en desarrollo por parte de la provincia un área dedicada a la producción audiovisual, actualmente no hay un plan de fomento per sé. Igualmente el estado provincial y local apoyan las producciones cinematográficas de la región, colaborando desde distintas áreas y posibilidades al desarrollo de las mismas.

CFyB: ¿Cómo es puntualmente la producción de cine de género? ¿Hay variedad, son casos aislados, los cineastas locales eligen contar otras historias?
L.S.A.: Como anteriormente mencioné, la producción es muy ecléctica. El cine de género en sí hace muy poco que está teniendo fortaleza dentro de Buenos Aires, te imaginarás en el interior no somos más que casos bastante aislados, y con la mayoría de las producciones limitadas a cortometrajes. La realidad es que en toda la zona mesopotámica, el cine de ficción ya de por sí es una gran batalla desde la apropiación cultural del arte cinematográfico de una zona que usualmente la producción siempre fue basada en el cine documental, y por suerte me alegra conocer cada vez más realizadorxs empeñadxs en sacar esto adelante.

CFyB: ¿Cómo es tu relación con el cine de género?
L.S.A.: El cine de género me apasiona, no solamente me gusta hacer, sino que disfruto mucho de estudiarlo y verlo.
Toda película/libro que trabaje la temática de monstruos, o algo más de “terror contemporáneo” (con estructuras narrativas que escapan a lo “clásico”) es totalmente mi tipo, además que soy una gran fan del estudio teórico del cine de terror desde la mirada feminista. Entre mis películas y directores preferidos están los trabajos de Guillermo del Toro, William Friedkin, James Wan, David Cronenberg, John Carpenter, Michael Haneke, Bong Joon-Ho y Sion Sono. Y en plano local siempre aprecie y aprendí mucho de Adrián y Ramiro Garcìa Bogliano, Pablo Parés, Demian Rugna y Javier Diment. Me gusta mucho ir a ver las producciones locales, creo que une como realizadorxs tiene que estar al tanto de lo que sus colegas hacen, y siendo consecuente con nuestras actuales políticas de distribución y protección audiovisual, hoy y  siempre al cine nacional de género lo construimos y bancamos entre todes.

CFyB: ¿Como ves el panorama del cine nacional de género en este momento?
L.S.A.: El cine nacional en general tiene un panorama bastante incierto y nebuloso, ni hablar que consecuentemente esto se traduce a la producción del cine de género. Pero en una perspectiva más global, el cine de género nacional ha logrado una gran presencia y creo que va expandiendo su público, y ni hablar un salto de calidad que lo hace competir y pararse con muy buena presencia en espacios internacionales. Pero la realidad nacional es que, lastimosamente, este público del cine de terror está muy centralizado en la ciudad de Buenos Aires, ya que debido a las políticas de distribución, y otros factores que nombré desde mi experiencia en el interior, las películas raramente logran un recorrido más federal (la primera película de terror (que no sea de Ibañez Menta) argentina que ví (36 pasos, de Adrian García Bogliano) me la pasaron en la facultad, antes ni siquiera consideraba la posibilidad de que exista la producción de género nacional. Y esto que me paso a mi hace 8 años, aún pasa en muchas personas más en todos lados. Por suerte también hoy en día están surgiendo nuevos espacios que fomentan el cine de género a lo largo del país, que están colaborando desde la resistencia a promover esta movida y ganar más público, porque la realidad es que las películas existen para que les espectadores las vean.

 

Agradecemos a Laura la buena predisposición para respondernos y sobre todo por la cantidad de información que nos dio sobre la movida local. Sigan atentos a esta sección que hasta que no cubramos todo el país no paramos.

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