Tu cara me suena: Adiós a Linda Cristal

Seguimos con el conteo de figuras fallecidas durante esta pandemia que nos sigue azotando. En este caso particular se trata de alguien muy especial, porque es nada menos que una argentina que hizo carrera en Hollywood. Todo esto y mucho más, nos lo cuenta, nuestro amigo, Diego M. Bravo.

Efectivamente, y no les han mentido, ya que les estamos hablando de la compatriota Linda Cristal, quien nació en Rosario, Santa Fe, el 23 de febrero de 1931 y falleció el pasado 27 de junio, de causas naturales, a los 89 años, en Beverly Hills, California.

Nacida con el nombre de Marta Victoria Peggo Burgés, de padre francés y madre italiana, su niñez estuvo marcada por sucesos extraños y por momentos contradictorios entre sí, dependiendo de quién lo cuente. Para evitar eso y tratar de ser los más rigurosos posibles, vamos a aplicar contenidos de su autobiografía, A Life Unexpected, coescrita junto con Jordan Wexler y publicada el año pasado. De acuerdo a esta, cuando todavía no había comenzado la escuela primaria, tuvo que huir junto con su familia a Uruguay, porque su padre se encontraba amenazado por la “mafia local” (¿?), y tuvieron que vivir en humildes condiciones. Esto provocó que su hermano, Antonio, muriera súbitamente. Cinco años después fallece la madre, por falta de dinero para comprar insulina, de un coma diabético. Para completar, el panorama, el padre decide suicidarse. Ante este ambiente desastroso en su familia, optan, con su hermano mayor, mudarse a México para iniciar su carrera artística.

En su estadía allí, aparte de saber tres idiomas, decide empezar a aprender inglés, con el objetivo de trabajar en Hollywood. En México conoce al que sería su primer esposo, el director y productor de cine, Miguel Alemán Velazco, hijo del presidente de ese momento del país. Debuta en un rol menor sin acreditar en la película que se considera la pionera de todas las de lucha libra y catch mexicano, La bestia Magnífica (1952) de Chano Urueta.

Luego de dos filmes más, en pequeños roles sin acreditar, por fin aparece como Rosita en la comedia dramática: El lunar de la familia (1953) de Fernando Méndez. A partir de allí se consagra como una joven estrella, promesa del cine mexicano. Finalmente se hace conocida en Hollywood y debuta en el cine yanqui como la principal figura femenina, Margarita, en el largometraje Comanche (1956) de George Sherman, junto a figuras como Dana Andrews y Henry Brandon. Desde ese momento, queda encasillada como figurita repetida en diversos westerns clase B e incluso es invitada a la serie de TV: Cuero crudo (Rawhide, 1959-1965) junto al novato Clint Eastwood. Pero a partir de 1958, logra ser la antagonista de Janet Leigh en la comedia: Vacaciones sin novia (The Perfect Furlough, 1958) de Blake Edwards, film por el cual ganaría su primer Globo de Oro por mejor actriz revelación.

A partir de ahí, empieza a participar en películas de diversos géneros, llegando a protagonizar un par de péplums (producciones de romanos) en Europa como Las legiones de Cleopatra (Le legioni di Cleopatra, 1959) de Vittorio Cottafavi y La mujer del Faraón (La donna dei Faraoni, 1960) de Viktor Tourjansky. Hasta que finalmente consigue su protagónico en el debut como director de John Wayne en El Álamo (The Alamo, 1960) como Flaca. Al año, coprotagoniza Misión de dos valientes (Two Rode Together, 1961) del gran John Ford, como Elena de Madriaga. Al mismo tiempo se consolida también como una actriz invitada en diversos programas de TV tales como Viaje al fondo del mar, Bonanza, Historia policial, Barnaby Jones, El crucero del amor, La isla de la fantasía y protagonizó, en nuestro país, la novela Rosée en 1985, y luego participó en doce episodios de Hospital General (General Hospital) en 1988 el que sería el último rol actoral de su carrera.

En su filmografía y trabajo actoral destacamos dos hitos: en 1974 coprotagonizó Mr. Majestyk de Richard Fleischer, con guion de Elmore Leonard (el autor de Jackie Brown), actuando junto a la estrella de los setenta, Charles Bronson, en este clásico film de acción, también con otro argentino en el reparto, el menos conocido Alejandro Rey. Pero el papel por el cual quedó en la memoria y el cariño de todo el público es su protagónico en la serie: El gran Chaparral (The High Chaparral, 1967-1971), como Victoria Montoya Cannon, la cual, durante 96 episodios de la serie, demostró toda su capacidad actoral tanto en el drama como en las escenas de humor que compartía con el personaje de su hermano Manolito (Henry Darrow). No por nada, fue galardonada por este papel, con un Globo de Oro en 1970 como mejor actriz protagónica de TV.

Nada mal, para una actriz argentina, que pudo hacer una destacable carrera en Hollywood y que permanece todavía en el recuerdo de muchos espectadores que la vieron brillar en la pantalla grande y en la TV.

por Diego M. Bravo

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