Wakanda Forever!

Pantera Negra (2018)

Título original: Black Panther

Dirección: Ryan Coogler

Historia y guion: Ryan Coogler y Joe Robert Cole

Duración: 134 minutos

Género: Acción, aventura y ciencia ficción

Con gran espectacularidad desde lo visual, varios mensajes sociales y una historia pasajera, veremos la presentación, en familia, del héroe africano de Marvel.

El argumento:

El joven príncipe T’Challa (Chadwick Boseman) regresa a su hogar, la ciudad tecnológica de Wakanda, para tomar posesión del trono y convertirse en rey. El proceso y la paz en Wakanda se verán hostilmente obstaculizados cuando el contrabandista Ulysses Klaue (Andy Serkis) se una al joven ambicioso y vengativo Erik Killmonger (Michael B. Jordan).

Qué encontrarán en el cine:

Como lo he indicado, el trabajo más destacado radica en los VFX (efectos visuales) con suma prolijidad en todo lo que rodea a Wakanda. A su vez, el brazo robótico de Serkis, los vestuarios y maquillajes correspondientes a las caracterizaciones de las tribus denotan la calidad en el nivel de producción.
La dirección es correcta con mayor foco en las escenas de acción, con coreografías logradas y atrapantes.
El guion presenta el punto más debatible en cuanto a los mensajes que intenta transmitir y las contradicciones de los mismos, lo cual se resume en una historia simple (similar en varios pasajes a un clásico de Disney) con accionar monótono y repetitivo de los personajes, diálogos con énfasis en los discursos políticamente correctos y trabajos en personajes bien y mal logrados. Lo más llamativo es la falta de crudeza en ciertas escenas de violencia física. En cuanto a los mensajes más reconocibles se encuentran: la fortaleza de las mujeres guerreras, el respeto a la naturaleza, el miedo a que la humanidad no sepa manejar prudentemente un recurso poderoso y África también es parte del mundo.
La banda sonora nos ofrece un bello repertorio de música pertinente a las raíces del relato e incluso algunos temas de actualidad acertados en su inclusión como diferencial del pasado y presente tecnológicos.
La fotografía es correcta sin mayores destaques salvo las escenas oníricas, las cuales poseen un interesante tratamiento de colores azulados.
Las actuaciones nos revelan a un elenco afroamericano prominente con reconocidos actores como Forest Whitaker que sigue eligiendo actuaciones esporádicas de poco aporte; Lupita Nyong’o como la indomable (y amada por T’Challa) Nakia; Danai Gurira (más conocida como Michonne en TWD) como la gran guerrera Okoye; el héroe representado por Boseman se ve levemente opacado por la labor de Jordan, su antagonista (un villano aceptable sin más); situado en el desempeño más flojo está Daniel Kaluuya (recientemente nominado a varios premios por su protagónico en Get Out de 2017, principalmente por la composición del su personaje, el cual carece de matices. Por su parte Serkis aporta más de lo esperado.
Una película más (de relleno) con su justo entretenimiento, a la clara espera de Infinity War.
Qué aprendí con esta película:

  • ¡Si escucho una vez más la palabra Vibranium creo que voy a gritar!
  • Wakanda forever!
  • Michonne se rapó y cambio la katana por algo más “tecnológico”.
  • “De esto nada debe hablarse”.
  • “What is love? Baby don’t hurt me, don’t hurt me, no more”
  • ¿Y si mejor se llamaba “El Rey Pantera”?
  • No se vaya, como siempre Marvel y sus dos escenas post créditos (sí sí, hay que fumárselos completitos).

Datos curiosos:

  • La película está basada (cuando no) en los personajes creados por Stan Lee y Jack
  • El director Ryan Coogler es conocido por Fruitvale Station de 2013 y Creed de 2015; ambas protagonizadas por Michael B. Jordan.
  • El joven Zuri es interpretado por Denzel Whitaker. Si bien lleva el mismo apellido que Forrest Whitaker, quien da vida al Zuri adulto, los actores no tienen parentesco. Sin embargo, hicieron de padre e hijo en la película de Denzel Washington The Great Debaters, en 2007.
  • Michael B. Jordan pasaba cerca de dos horas y media por día sentado en la silla de maquillaje de efectos especiales. El diseñador de maquillaje Joel Harlow y tres otros artistas de maquillaje le aplicaban cerca de 90 moldes de silicona esculpidos individualmente en el torso. Este proceso de “escarificación” requería transferir cada molde para luego fundirlo y pintarlo hasta lograr el tono de piel de Jordan.
  • El director Ryan Coogler quería que la secuencia de acción en Corea del Sur fuera impecable, de manera que llevó a un editor al set para que editara el material en tiempo real.
  • Desde un primer momento se decidió que el Xhosa, una de las lenguas oficiales de Sudáfrica, sería el idioma de Wakanda. Se sentó un precedente en Capitan América: Civil War, cuando el célebre actor sudafricano John Kani, quien interpretó al rey T’Chaka, usó su acento nativo.
  • La mayoría de los sets de Wakanda se construyeron en estudios de grabación Pinewood Studios de Atlanta, incluido el consejo tribal, el grupo de diseño wakandiano, el centro de investigación y desarrollo del país rico en vibranium liderado por Shuri, el antiguo Salón de los Reyes subterráneo y, en especial, las Cataratas del Guerrero (inspiradas en la majestuosa garganta del Oribi, en Sudáfrica), el centro ceremonial de las veneradas tradiciones wakandianas.
  • El personaje Pantera Negra fue creado en julio de 1966 antes de la creación de la “Fiesta Pantera Negra”; mucha gente confundía en su momento al personaje con la fiesta y su nombre fue cambiado al de Leopardo Negro, sin embargo, a sus autores y lectores no les importaba el cambio del nombre y al poco tiempo fue renombrado.
  • El nombre Wakanda viene de la tribu de Kenia Wakamba, también conocida como Kamba.
  • La diseñadora de producción Hannah Beachler cita a las culturas de las ciudades Afircanas de Uganda, Rwanda, Burundi, República Democrática del Congo, y Etiopía como influencias de la arquitectura de Wakanda. Beachler también estudió los trabajos de la renombrada arquitecta Zaha Hadid y el sci-fi urbano del filme Blade Runner (1982).

Agradecemos a la gente de Disney Latinoamérica por su amabilidad de siempre.

por Gabriel Farisello

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *