The Mauritanian por Nicole Franceschi

The Mauritanian es una película que ante todo opta por el respeto hacia la victima.

Capturado por el gobierno de los Estados Unidos, Mohamedou Ould Slahi (Rahim) sobrevive en la prisión de Guantánamo donde lleva más de una década sin cargos ni juicio. Tras haber perdido toda esperanza, Slahi encuentra aliados en la abogada defensora Nancy Hollander (Foster) y su asociada Teri Duncan (Woodley). Juntos se enfrentan a innumerables obstáculos en una búsqueda desesperada de justicia, Benedict Cumberbatch, quien interpreta al coronel Stuart Couch, quiere a su vez por condenarlo a la máxima pena, hasta que nuevas evidencias salen a la luz

The Mauritanian plantea un concepto visto una y mil veces, un caso que rompe con las leyes, en donde la víctima busca su libertad.

Podemos pensar en un sinfín de historias que relatan estos casos, pero ninguno tiene la importancia que posee el caso de Guantánamo. Ninguno tiene tanta relevancia como este, que si bien no es un documental pone en juego los aspectos mas importantes de la historia de Mohamedou Ould Slahi.

El film sigue los pasos del libro “Diario de Guantánamo”, publicado en 2015, el cual se convirtió en Best Seller.

«No creo en la violencia, pero toda mi historia fue de violencia contra mi cuerpo, mi inocencia, los miembros de mi familia, y yo nunca le hice nada a Estados Unidos» escribió  Mohamedou.

Durante la producción de la película y dado el presupuesto se debió modificar la idea de realizar un documental, por lo que se eligió como género la ficción, pero para ello necesitaban de un director que conozca ambos géneros para poder funcionarlos, y así fue como llegó Kevin Macdonald al mandó.

Sin embargo, detrás de esta historia biografica hay una gran narración, Kevin Macdonald nos tiene acostumbrados a un deleite narrativo extraordinario, no por nada es ganador de un premio Oscar. Justamente en esta estructura se encuentra lo mas importante, una reconstrucción de un hecho mediante diferentes líneas temporales que no afectan la comprensión y que nos sirven para entender todo lo que vivió Slashi. Estas líneas recorren los años 2002, 2005 y la fecha del juicio reflexionando entre memorias, calvario y esperanza. Esto nos permite recorrer el camino junto con el personaje y conocer las torturas a las que se sometió pero no de forma brutal, aquí se opta por mostrar todo en base a recuerdos y diálogos, y omitir la violencia gráfica. Para ello se utilizó  un juego de claroscuros producto del director de fotografía Alwin Kuchler  quien ha trabajado en grandes producciones como Morning Glory, The Mother y Steve Jobs. Esto le aporto oscuridad, penumbra y soledad a las escenas del calvario las cuales tienen un manto que fluye entre el gris, el azul y el verde como si fuera la humedad misma.

Macdonald crea personajes en que mantienen el hilo argumental de la historia con elegancia, opta por recrear suspenso en todo el metraje y hacernos dudar,  ¿Estamos ante una víctima o un culpable? ¿Será que la justicia falla a favor de quien el convenga?

En la producción de la película la primera idea que círculo entre el equipo técnico y los actores fue el respeto con el que se queria contar la historia. Respeto para no desvirtuar la historia, para comprender lo sucedido, y como muchas veces la libertad puede ser corrompida sin razón, porque aqui ante todo se presenta la limitación de los derechos, ladesgracia de haber estado en el momento equivocado y como el origen de uno muchas veces es castigado y oprimido, principalmente a los islámicos.

En una entrevista reciente de CNN a Tahar Rahim menciono al respecto: “Excelente! fue un gran momento, hablamos como estamos hablando tu y yo ahora mismo porque estábamos filmando. Fue amable, divertido y lleno de vida, lo cual fue sorprendente sabiendo por lo que había pasado. ¿Cómo podía seguir siendo tan genial? pero es su naturaleza, esta es su filosofía y hablamos sobre la tortura por la que pasó, y comenzó a cambiar y fue muy vergonzoso para él, así que me detuve. Me sentí mal y me dije a mí mismo que nunca volvería a hacerle otra pregunta sobre él, y fue que llegamos a saber más el uno del otro. Así que lo observé para saber más sobre él y aproveché para pasar tiempo con él y trate de atrapar su espíritu” él

Las autoridades de Mauritania continuaron restringiendo los derechos humanos y la cárcel de Guantánamo sigue en pie conviviendo con la falta de humanidad y completamente alejada de la realidad y el mundo.

Uno de los mayores aciertos de la película es el poder de las interpretaciones, un cast de lujo en donde todos se lucen a igual medida, Jodie Foster esta increíble como la abogada  Nancy Hollander, papel el cual le ha dado su ultimo Golden Globe. Si bien ella es la que mas se luce, todos los ojos caen sobre Tahar Rahim quien le aporta una humanidad descomunal al personaje, esto nos permite pensar como espectadores sobre la justicia, la valentía, los derechos, el miedo, el poder y el perdón. Hay un gran grado de introspección en Mohamedou que nutre la película, y su peso es tan grande que por momentos uno tiende a olvidar prestar atención en los detalles que hacen el film como la iluminación, la paleta de colores e incluso sus compañeros satélites. Benedict Cumberbatch como el Teniente Stuart Couch quizas es quien menos se luce pero que en pantalla mas miradas atrae, los primeros planos en su personaje varían según su idea ante el caso y su final resolución. No sucede lo mismo con Shailene Woodley que parece un personaje olvidado y opacado por sus compañeros.

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