Tu cara me suena: “Oíd mortales el grito sagrado: Adiós a Libertad Leblanc, el otro sex symbol criollo”

por Diego M. Bravo

Como en su momento nos ocupamos de hablar del máximo “sex symbol” argentino: Isabel “Coca” Sarli, hoy hablaremos de su eterna competidora y contemporánea, que tiene su propia historia personal y nos dejó hace pocos días. Todo esto te lo cuenta Diego M. Bravo.

 
Libertad Leblanc en un acto político en 1983

Era un bikini a lunares, diminuto, justo, justo

Libertad María de los Ángeles Vichich nació el 24 de febrero de 1936 en Guardia Mitre, un pueblito de Río Negro. De muy jovencita demostró un carácter muy fuerte y rebelde, se casó a sus 21 años con el empresario Rodolfo Barujel, con el cual tuvo a su única hija.

Solo había hecho pequeños papeles de reparto en un par de filmes, gracias a ser “Miss Televisión” en aquella época. En busca de mayor trascendencia, aceptó la invitación de un periodista a un festival de cine en Caracas, Venezuela. La figura de la delegación argentina era la famosísima estrella Graciela Borges, que se encontraba asediada por toda la prensa. Libertad, un o tuvo mejor idea que ponerse un

bikini a lunares, y pasar contoneándose por donde estaban esos periodistas. Quedaron embobados y le sacaron mil fotos y muchas entrevistas, objetivo cumplido.

Había nacido un sex symbol, para el marcado latino ¿pero qué pelis hizo? No era protagonista hasta que un visionario Emilio Spitz, produjo su vehículo estelar: La flor del Irupé (1962) dirigida por Alberto Du Bois. A diferencia de la morocha ingenua e inocente de Isabel Sarli, La Leblanc, con su piel de porcelana y su pelo rubio era mucho más decidida y sensual, sabiendo muy bien lo que deseaba y cómo obtenerlo.

 
Libertad y Rey Charol en “Furia en la isla” (1976) de Oscar Cabeillou

El éxito de su primer protagónico, hizo que la convocaran de varios países para cimentar su repentino estrellato erótico y sensual. Obviamente esto, no paso desapercibido para el tándem: Sarli-Bó. Sumado a que la campaña de promoción de “La flor…” usó la rivalidad con la “Coca” Sarli para beneficio propio. Esto puntualmente enfureció al propio Armando Bó y Leblanc utilizó toda esa disputa para promocionarse y convertirse una figura en toda Latinoamérica con peso propio.

Ahí también radica la principal diferencia y defecto, en comparación con el tándem Sarli/Bo. Elos poseían una “línea artística inconfundible” y profundamente marcada a lo largo de su filmografía, cosa que no sucedía con la propia Leblanc, quien filmó con varios directores y productores y cada uno le sacaba lo que deseaba de acuerdo a su mercado, y esa variación se notaba en los resultados irregulares de sus filmes.

Siempre haciendo productos comerciales de distinto tipo: desde el policial como Testigo para un crimen (1963) de Emilio Vieyra, Acosada (1964) de Du Bois, ambas estrenadas y distribuidas en el mercado yanqui como Violated Love y The Pink Pussy, respectivamente. En México filmó pelis de terror como “La endemoniada” (1968) de Emilio Gómez Muriel y “El satánico” (1968) de José Diaz Morales, vehículos

eróticos/sensuales como “La piel desnuda” (1966) de y con Jorge Mistral, “Esclavo del deseo” (1968) de Gómez Muriel entre otros.

En nuestro país hizo sus mejores trabajos actorales en las comedias producidas por Aries: “Cuando los hombres hablan de mujeres” (1968) de Fernando Ayala junto a Luis Sandrini. Y “Psexoanálisis” de Héctor Olivera. En estos trabajos demuestra un muy buen timing para la comedia y todo su encanto se lució impecablemente.

Otros trabajos se transforman casi en “comedias involuntarias” como lo demuestra la bizarra “Furia en la isla” (1976) de Oscar Cabeillou (con su debut y despedida como director), con personajes que desaparecen de la historia, una escena musical e inconexa y escenas muy sangrientas. Irónicamente, este es el film más conocido de su filmografía, por que fue el único editado en video de sus roles eróticos.

Sus últimas actuaciones se dieron en un extraño film experimental de Jorge Acha: Standard (1988), filmado en 16ml. Y nunca estrenado comercialmente, y una participación como la Libertad en el programa Tato de América.

Libertad Leblanc y Tato bores, en su última actuación, en el programa de tv: Tato de América

Con la espada, con la pluma y la palabra

Alguna vez, le preguntaron a la Leblanc: “porque, siendo tan inteligente, siempre en sus películas, hacía de idiota. A lo que respondió: -No sabes la guita que deja hacerse la idiota”.

Y esto era absolutamente cierto, ella era una mujer que manejó toda su carrera, siempre.

Ya sea desde elegir a todos los galanes que la besaban, hasta la distribución de sus películas y las ganancias que estas generaban, la publicidad y ella el mejor reclamo publicitario de ella misma, como producto.

Pero su propia inteligencia personal no la aplicaba exclusivamente a difundir sus películas, sino que expresaba permanentemente sus ideas, muy avanzadas para su propia época.

“Feminismo es igualdad social. Misma remuneración, mismo derecho al goce, pensarse como ser humano íntegro”.

Una pared de su casa, exhibía una foto provocativa de ella junto a una imagen del Che y otra de la Madre Teresa, “porque me gusta la gente que vive y muere sin traicionarse”.

“Creo que fui de las primeras feministas, pero otra forma de activismo. Cortaban mis desnudos, los prohibían, y se hacían sus propias películas caseras para pasar a sus amigos», dijo durante una entrevista en 2019. «Luché contra los molinos de viento. Un día fui hasta al lugar e increpé al tipo. ‘Devuélvame lo que es mío’. No se la iba a llevar de arriba, así que lo agarré a los arañazos. Me hice sola. No tuve un Armando Bó. Yo fui mi propia empresa».

«Me prohíben, me persiguen sin razón, como si fuera pecaminosa. Parecería que mis senos y la forma de mi cuerpo fuesen la única demostración de sexo en este país. Más que mi imagen erótica, cortan mi imagen de mujer que se abre camino sola en la vida. No produce incomodidad mi escote, sí mi expresión de mujer pensante”.

Libertad Leblanc falleció el pasado 29 de abril, víctima de una pulmonía avanzada. Su particular forma de actuar y sus filmes, la mantendrán en la memoria de todos los que elijan recordarla siempre.

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