Valentine: Siempre te amare

Un grupo de amigas con un pasado en común, una venganza, tarjetas con mensajes macabros, y un asesino que la sangra la nariz cada vez que mata. Santiago González nos cuenta todo sobre Valentine (2001), la segunda película de Jamie Blanks, director de Urban legend (1998).

Huele a espíritu adolescente

En 1996 el maestro del terror Wes Craven estrenó Scream, una película autoconsciente que renovó al cine slasher (esas pelis de asesino con mascara que atacan a adolescentes) que estaba casi muerto. Debido a su éxito comenzó una nueva era para el terror donde semana tras semana aparecieron películas pobladas con adolescentes salidos de las series de televisión más populares. Bastar recordar a The faculty (1998) que venía a hacer lo mismo que Scream, excepto que con el cine de invasiones alienígenas. O Halloween H20 (1998) que buscaba darle la vuelta a una saga que no debería haber seguido después de la primera. También hubo extraños híbridos como Bride of Chucky (1998) que al mezclar todos esos elementos que estaban de moda generó una película original luego de dos secuelas que no aportaban nada. También hubo películas que no contaron con mucha suerte, pero que vale la pena mencionar como Idle Hands y Disturbing behavior, ambas estrenadas en 1998, o Cherry falls del año 2000.

Pero antes de que salieran todas esas películas hubo una que se subió al carro primero y fue I know what you did last summer (1997) escrita por Kevin Williamson, creador de la serie Dawsons Creek (1998-2003) y guionista de casi toda la saga de Scream. Su mirada sobre la adolescencia y la importancia que le daba a sus personajes se vio reflejado en muchas de estas películas, incluso en sus peores exponentes.

Ha nacido una leyenda

El guion de Scream y el de I know what you did last summer habían sido ofrecidos originalmente a un joven australiano llamado Jamie Blanks que venía llamando la atención en el mundo del cine con su cortometraje Silent number (1993) sobre una niñera que en una noche lluviosa comienza a recibir extraños llamados que podrían no venir de su casa (lo pueden ver en youtube). Lamentablemente Blanks no fue contratado para dirigir ninguna de ellas. Se trataba después de todo de un joven de apenas veintiséis años con poca experiencia detrás de la cámara, y lo que se buscaba eran directores mas establecidos que supieran como manejar las presiones que aparecen en este tipo de producciones.

Decepcionado, sobre todo debido al enorme éxito que tuvieron las dos películas, y sabiendo que para tener una oportunidad en Hollywood tenía que convencer a los productores de que era alguien talentoso del cual podían confiar, reunió tres mil dólares y junto a unos amigos filmo un falso trailer de la película de Jim Gillespi. El resultado debe haber funcionado porque nueve meses después le ofrecieron el puesto de director en una película titulada Urban Legend (1998) del guionista debutante Silvio Horta.

La trama es simple. En un campus universitario un asesino encapuchado usa leyendas urbanas, en la mayoría de los casos, a la hora de atacar.

Esta película, siempre presente en la sección de terror de todos los videoclubes, contaba con glorias del cine de género de terror como el mismo Freddy Krueger, Robert Englund, Brad Douriff, quien presta la voz a Chucky, y Danielle Harris, conocida por sus papeles en la cuarta y quinta secuela de Halloween, y por el remake del 2007 dirigida por Rob Zombie.

El cast de jóvenes estaba compuesto por caras reconocibles de la época como Joshua Jackson de la serie Dawson Creek, Rebecca Gayheart que al año siguiente haría Jawbreaker (1999), y Tara Reid que se haría famosa por American Pie. Pero solo una de esas jóvenes promesas logro el reconocimiento popular y crítico; Jared Leto interpretaba a Paul, el periodista de aquella universidad que se convierte en el interés romántico de la protagonista Natalie encarnado por Alicia Witt, a quien capaz la hayan visto en Orange is the new black (2013-2019) y en I care a lot (2020). Se rumorea que Leto no disfruto de la experiencia de trabajar en un slasher, ya que años después negó toda participación en ella, tal vez porque no quería ser visto como una cara bonita sino como un actor serio, ¿habrá pensado lo mismo de Suicide squad (2017)?

A pesar de las malas críticas que recibió en el día del estreno Urban legend fue un éxito de taquilla y es considerada por fans del género junto a Scream y I know what you did last summer, como parte del santo grial del slasher de los noventa.

Jeremy Melton te ama

La trama de Valentine comienza en una fiesta en 1988. Jeremy Melton es un niño delgado con lentes que decide invitar a bailar una por una a las chicas que le gustan. Todas lo rechazan y maltratan, excepto dos. Kate que gentilmente le dice que tal vez mas tarde, y Dorothy que está sola sentada en unas gradas. Ella no solo acepta, sino que también termina besándose con él. Esta situación es vista por otros chicos que empiezan a burlarse de ellos. Presionada por esto Dorothy acusa a Jeremy de que la estaba tocando. Asustado y confundido el chico comienza a sangrar por la nariz. La cosa empeora porque sus compañeros empiezan a golpearlo salvajemente. Este hecho es presenciado por otro niño que lleva una máscara de querubín. Trece años después todas las chicas relacionadas con ese suceso comienzan a recibir cartas con mensajes violentos a la vez que son atacadas por un hombre vestido de negro que utiliza una máscara querubín y sangra por la nariz, ¿Quién será el asesino?

El viejo truco publicitario

Valentine está basada en un best seller de 1996 del escritor Tom Savage. ¿La película es fiel libro? La pregunta la respondió el mismo Blanks al ser entrevistado para el Blu-ray editado por Scream factory: El productor Dylan Sellers compro los derechos solo por el nombre y decidió hacer algo completamente distinto. Hasta la fecha no se sabe si a Savage le gusto o no lo que hicieron con su novela.

La trama del libro se centra en Jill, una escritora de novelas de suspenso que en medio del tour publicitario de su última obra comienza a recibir perturbadoras tarjetas de San Valentín. Al principio sospecha de su novio, pero con el tiempo termina recordando a un joven llamado Victor Dimorta quien, durante la adolescencia, fue víctima de una broma pesada perpetrada por ella y sus tres mejores amigas. Esta broma libera en el joven una violencia contenida que lo lleva a cometer actos violentos contra ellas. La novela alterna el punto de vista de Jill y el de Víctor, quien además de ser un maestro del disfraz ya mato a las amigas de la juventud de Jill con distintos modus operandi para que la policía no logre hacer ninguna conexión. O sea, no hay mascara de querubín como en la película, ni hay un misterio sobre quién es el asesino, aunque en ambos casos el villano resulta ser el mismo personaje.

Las chicas solo quieren divertirse

Originalmente El reparto de Valentine iba a estar lleno de actores famosos como Jennifer Love Hewitt, Tara Reid, Jeremy Sisto, Luke Wilson, y Jared Leto de nuevo. Incluso Blanks le había ofrecido uno de los papeles a Rebecca Gayheart pero esta rechazo la propuesta porque no quería quedar encasillada en un género, irónico teniendo en cuenta que luego hizo cinco películas más de terror. Ninguno de ellos aparece en la película porque Warner decidió contratar a otros actores que prometían tener mejores carreras.

Kate está interpretada por Marley Shelton, quien actuó en infinidad de películas como The Sandlot, más conocida en Argentina como Cuidado! Hércules vigila (1993), Pleasantville (1998), Neven Been Kissed (1998) y Sin city (2005), pero los cinéfilos seguro la tengan de vista por ser la enfermera rubia casada con Josh Brollin en Planet terror (2006) de Robert Rodriguez, primera película del proyecto Grindhouse ideado también por Quentin Tarantino.

Otra cara reconocible es la de Denise Richard que hace de Page, la chica sexy que todos desean. Richard por aquella época gozaba de mucho éxito y reconocimiento. Ya había aparecido en varias obras de culto como Tammy and the T-rex (1994), Starship troopers (1997), Wild things (1998), Drop dead gorgeous (1999), y hasta fue interés romántico de James Bond en The Word is not enough (1999), aunque es considerada la peor chica Bond de la saga según varios medios.

Una de las de las adiciones más polémicas al elenco es la de Katherine Heigl, quien anteriormente había protagonizado Bride of Chucky (1998), y que es más conocida por actuar en comedias como Knocked up (2007) junto a Seth Rogen, en The ugly truth (2009) y en la serie Grey’s anatomy (2005-2020). Heigh tiene una breve participación al comienzo de la película como Shelley, una estudiante de medicina y primera víctima del asesino. La experiencia al parecer no fue buena ya que varios años después en una entrevista confeso no solo que acepto el guion sin haberlo leído completamente, sino que desaprobaba la película luego de haber visto el resultado final ¿otra vez el síndrome Jared Leto?

Kate Capshaw, hijastra de Steven Spielberg y famosa por la serie Grey’ anatomy, personifica a Dorothy, el personaje más interesante. Una chica que de joven era burlada por su peso y que en el fondo siente rencor por sus amigas. Hay algo humano en como se siente el personaje que hace imposible no simpatizar con ella cuando explota y revela todo el dolor que escondía dentro suyo.

La otra adición famosa fue la de David Boreanaz quien interpreta a Adam, el novio alcohólico de Kate. Este fue su primer paso de la televisión al cine luego de trabajar en Buffy, the vampire Slayer (1997-2003) y su spin off Angel (1999-2004). Boreanaz había aceptado el papel ya que quería interpretar al villano, pensando que sería como en la novela de Savage, pero los cambios en el guion para subirse al tren del cine slasher post-Scream hicieron que todo esto cambiara.

El multiverso menos pensado

Algo que tienen en común todos los slashers de esa época es como se reciclan actores. Por ejemplo, tanto en Valentine como en Urban legend: Final cut (2001) la actriz Jessica Caufield, conocida por actuar en la trilogía de Legally blonde, interpreta al mismo personaje, la amiga rubia graciosa que muere segunda y cuya desaparición de las tramas de ambas películas es justificado por que se fue de viaje a Los Ángeles. 

Pero esto no queda ahí. Sarah Michelle Gellar tiene una breve aparición en Scream 2 (1997) y es coprotagonista en I know what you did last Summer. Su escena en Scream 2 es vista por los personajes de Halloween H20 donde actúa Josh Harnett que luego trabajaría en The faculty escrita por Williamson.

Rebeca Gayheart hace un cameo en Urban Legend: Final cut y también tiene un pequeño papel en la secuela del éxito de Wes Craven, al igual que Joshua Jackson que también aparece en la ópera prima de Blanks. Hasta Marley Shelton termino actuando en Scream 4 (2011) y en la próxima a estrenarse Scream 5 como la oficial Judy Hicks.

Girl power

Un detalle que se pasó de largo cuando Valentine se estreno es que el guion fue co-escrito por dos mujeres, Gretchen J. Berg y Donna Powers. Son ellas las que le dieron un tono feminista que demuestra que hay más que una simple historia de venganza.

En Valentine las mujeres son libres, deciden con quien estar o no, saben lo que quieren y lo que no quieren, a la vez que no son perfectas, tiene sus mambos, se pelean entre ellas, y también se apoyan en su amistad. La película se toma su tiempo para que conozcamos y simpaticemos con las distintas situaciones que viven este grupo de mujeres.

Por otro lado, los personajes masculinos son mostrados como pajeros, infieles, estafadores, acosadores o enfermitos. Ni siquiera la policía es bien vista, y hasta el más bueno de ellos (el personaje de David Boreanaz) tiene un problema con el alcohol. Es por eso que en épocas del me too la película ha sido revalorizada como un exponente de cine feminista que revierte viejas ideas que se habían apoderado de muchos slashers de la época que contaban historias de la manera más rutinaria y sin amor por el género.

¿Te gustan las películas de terror?

Valentine comparte muchas cosas con aquella primera camada de slashers que salieron debido al éxito de Friday the 13 (1980). Desde una primera escena donde se establece el conflicto como ocurre en Prom night (1980) con Jamie Lee Curtis y Leslie Nielsen, hasta el atuendo del villano que remite directamente a Halloween (1978) de John Carpenter. Incluso la película de Blank se da el gusto de coquetear con el giallo, con esos guantes negros del asesino y el uso de los colores, característica que se le atribuye a Dario Argento y a Mario Bava y que casualmente aparece en una escena en donde se hace una burla a las exhibiciones de arte. Hay incluso un sutil homenaje a Carrie (1976) cuando a Jeremy le tiran ponche encima.  

Tampoco es que haya muchas películas que transcurran en el día de los enamorados, siendo My bloody valentine (1981) y su remake del 2009 las primeras películas que se viene a la mente cuando se recuerda un título de terror que se aproveche de esta fecha. Algo en común es que en ambas películas el asesino manda tarjetas de amor con macabras dedicatorias.

Los detalles enamoran

Debido a la masacre de Columbine Warner le exigió a Blanks que editara todos los asesinatos. Hasta la actualidad, y a pesar de los deseos del director y de los fans de que haya una versión sin cortes no hubo noticias sobre esto.

Si bien es cierto que un poco más de sangre le habría venido bien, Valentine contiene varias escenas suspenso efectivas que demuestran que su responsable sabía lo que hacía. Ya lo había demostrado en el inolvidable prólogo de Leyenda urbana. Y aunque en este caso no son tan memorables, si generan el efecto deseado, como por ejemplo aquella que transcurre en una escuela de medicina, o la que se desarrolla en el baño de una mansión.

Un detalle estético es que se trata de película donde prima el rojo. En casi todas las escenas de la película aparece, y si se presta atención es el color que usan los personajes femeninos antes de morir.

Nadie te quiere, todos te odian.

Las críticas de Valentine fueron pésimas cuando se estrenó a principios de febrero del 2001. Fue acusada de misógina porque el asesino solo atacaba a las que lo rechazaron en vez de matar a los chicos que lo golpearon. Sobre esto tanto el director como los productores han confesado que en una de las primeras versiones del guion se revelaba que esos jóvenes habían muerto de manera misteriosa.

El otro argumento que se repite hasta el presente es que no ofrece nada nuevo Que se trata de una propuesta mediocre y que su director no hace nada con el material. Hasta la fecha varios fans la consideran de lo peor del subgénero post Scream. Sin ir más lejos en Rotten tomatoes tiene un puntaje de 12%.

En Argentina se estrenó a principios del 2001 con el título de Dia de venganza. Lamentablemente ni la crítica ni el público local la apoyaron y paso con más pena que gloria. Por suerte el paso del tiempo fue bueno para la película, porque hoy en día está mejor vista, incluso por muchos que la defenestraron. Se convirtió en una película de culto y muchos elementos que en su día pasaron desapercibidos hoy pueden verse con claridad. Además, es entretenida y eso tal vez sea lo más importante.

En cuanto a la taquilla si bien en Estados Unidos se posiciono en el primer lugar cayo rápidamente en el olvido a partir de su segunda semana. En el 2001 la fiebre por el cine slasher estaba desvaneciéndose. Como había ocurrido en la década del 80 la saturación de películas similares en el mercado termino agotando al público. Wes Craven ya había dirigido la última entrega de Scream el anterior año con resultados decepcionantes, mientras que I still know what you did last summer (1999) recibió también malas críticas, y estuvo lejos del éxito de su antecesora, aunque muchos fans la consideran mejor que su antecesora. Películas como Jason X (2001) y Halloween: Resurrection (2002) por más divertidas que puedan ser son en realidad el fondo de estas sagas.

Películas como The sixth sense (1999) y The others (2001) comenzaban a dominar la taquilla y la nueva moda de hacer remakes de películas famosas orientales como The ring (2002), estaba a la vuelta de la esquina. Ver una de un asesino serial atacando jóvenes ya no tenía gracia. Y aunque hubo exponentes interesantes como Jeepers Creepers (2001) y Saw (2004) que le dieron una vuelta original al slasher, lo cierto es que el subgénero necesitaba reinventarse y muchas de estas películas estaban contentas dentro de su mediocridad.

Jamie Banks, un talento infravalorado.

Luego de sus dos experiencias en Hollywood Blanks volvió a Australia en donde dirigió en el 2007 Storm Warning sobre una pareja que se pierde en un paraje en época de lluvias intensas y se encuentra con unos criminales que les hacen la vida imposible. Se trata de una producción chiquita, con pocos personajes y que transcurre en escasas locaciones, pero que le sirve al director para mantenernos en tensión durante noventa minutos. La película paso sin pena ni gloria y las criticas volvieron a ser negativas.

Peor suerte corrió su remake del clásico de 1979 Long Weekend, donde una pareja debe enfrentarse, en este caso, a la misma naturaleza. Aunque no llega a los talones a la original, se trata de una película interesante que no se merece tener 0% en Rotten tomatoes.

Blanks no solo ha editado y compuesto la banda sonora de sus últimas películas sino también de documentales como Machete Maiden: Unleashead (2010) donde se explora el cine de explotación de las Filipinas y de Electric Boogaloo: The wild, untold story of Cannon films (2014). Igual de valiosos son los comentarios de director que hace de sus largometrajes en donde detalla minuciosamente como se filmaron aquellas obras.

Casi veinte años después del estreno de Valentine la mayoría del equipo se reunió para para recordar su experiencia durante el rodaje. Escuchar al director y a los actores hablar con tanto cariño sobre ella y contar miles de anécdotas da una nueva mirada sobre una película hecha con amor al género.

por Santiago Gonzalez

Entrevista al director de Valentine:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *